11 de julio de 2013
11.07.2013
 

El uso de la playa para perros enfrenta a los dueños de los animales con otros vecinos

Los residentes de la zona denuncian falta de higiene en la cala, que está llena de restos de excrementos y orina de los canes. Los afectados ya recogen firmas para pedir al Consistorio que desplace a otra área el baño para perros

11.07.2013 | 08:10
El uso de la playa para perros enfrenta a los dueños de los animales con otros vecinos

Los destacados

  • Los afectados han comenzado a recoger firmas para pedir al Consistorio que desplace a otra área el baño para perros
  • Los dueños de los animales piden que se respete el uso de esta zona y alegan que es sólo una pequeña parte del litoral

La playa para perros de El Campello no termina de convencer a los vecinos de la cala de la Punta del riu Sec. La convivencia entre los dueños de las mascotas que acuden allí para bañarse y los usuarios que van sin canes está siendo cada vez más complicada. Los residentes se quejan de la falta de higiene que presenta la playa y de la suciedad que generan los animales, ya que muchos dueños no recogen las heces de sus mascotas. Los bañistas que llevan a sus perros aseguran que cumplen la ordenanza municipal y piden a los vecinos comprensión. El inconveniente es que esta cala es de piedras y aunque la mayoría recoge los excrementos de sus mascotas, siempre queda suciedad en las rocas que, unida a la orina, convierte este zona en un sitio poco apetecible para darse un chapuzón.

«Esta playa tiene un sello de calidad certificado, ha pasado de ser un sitio ideal para familias a un lugar sólo para perros. La suciedad que dejan genera un foco de infecciones tremendo. Lo que nos preocupa es la falta de limpieza pues el agua se regenera, pero las heces que se quedan en el resto de la cala y ¿quién las limpia?», lamenta Sonia, una vecina que vive a sólo unos metros de la cala.

El problema se ha llegado a convertir en una auténtica lucha. Tanto que la policía recibe a diario llamadas de vecinos quejándose por molestias con los canes y, sobre todo, por la suciedad que se ha generado desde que se inauguró esta zona el pasado 24 de junio. Los residentes no quieren perder esta zona y muchos siguen yendo a bañarse. Quienes lo hacen deben saber que la ordenanza autoriza a los dueños a llevar sueltos a los animales, excepto aquellas razas que la Generalitat establece como potencialmente peligrosas como el doberman, bullterrier o rottweiler, entre otros.

Según los vecinos, el pasado fin de semana el Seprona ya multó a un usuario que llevaba sin correa a su perro de raza peligrosa. Ayer mismo dos hombres estuvieron a punto de llegar a las manos en un acalorada discusión, en la que tuvieron que intervenir dos policías locales, porque el perro de una chica se lanzó sobre una niña. No le atacó, pero los padres de la pequeña aseguraron que durante toda la mañana estuvieron soportando al animal saltando en sus toallas y bolsas y pasando por encima de ellos. Ante la queja del padre, la dueña les pidió que respetaran la zona de baño para perros y que se desplazaran a otra parte del arenal.

«Si la ordenanza dice que mi perro puede estar suelto, lo que debe hacer la gente que no quiere estar en la playa rodeada de canes es no venir justo aquí. Éste es un espacio reducido y tienen todo el litoral a un lado y a otro libre de perros», explica la dueña del animal.

«Este semana vine con mi hija de cuatro años pero la zona de las piedras está llena de garrapatas, nos tuvimos que ir», cuenta una residente. «No estamos en contra de los perros. Desde que se aprobó la ordenanza viene gente de todos lados. Esta zona se debería trasladar a otro sitio porque se nos priva de la playa y se nos obliga a convivir con suciedad y decenas de canes todos los días», critica el presidente de la urbanización Cabo Verde, Isidro Caballero.

Desde el Ayuntamiento aseguran que han hecho analíticas del agua y que el baño de los perros no supone para las personas un problema sanitario. Además, manifiestan que la playa se limpia igual que las demás y que si un dueño de un perro no retira los excrementos se le multará. Esta versión no convence a los residentes de las cinco urbanizaciones afectadas que han comenzado a recoger firmas en contra de la ordenanza. En dos días ya tienen 1.200 y van a pedir al Ayuntamiento que desplace la zona can donde no moleste a ningún vecino.

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