El masivo ciberataque del viernes que afectó a algunas de los principales páginas de internet como Twitter o Spotify ha vuelto a elevar las alarmas sobre la vulnerabilidad de los sistemas informáticos en Estados Unidos.

El Gobierno estadounidense ha abierto una investigación por "actividad maliciosa" sobre los ataques de denegación de servicio (DDoS) registrados contra los servidores utilizados por populares empresas como Twitter, Spotify, Tumblr o el New York Times, que se centraron en empresas de gestión de tráfico de la web como Dyn y Amazon Web Services.

Al menos tres oleadas de ataques obligaron a Dyn, una empresa de gestión del funcionamiento de internet basada en la nube con sede en Nuevo Hampshire (EE.UU.), a buscar modos de mitigar la sobrecarga y evitar que centenares de sitios web de todo el mundo dejaran de ser accesible.

Estos ataques se produjeron de manera intermitente a lo largo del viernes, y comenzaron en la costa este de EE.UU., antes de propagarse a otros parte del país y de Europa, y provocar la caída de estos sitios.

De acuerdo a la investigación preliminar, se recurrió a aparatos poco sofisticados como cámaras y grabadores digitales para lanzar esta operación.

Finalmente, a las 18:00 hora local (22:00 GMT) Dyn anunció que había logrado detener la ofensiva y había restaurado el servicio regular.

El portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, aseguró que el gobierno, a través del Departamento de Seguridad Nacional, está investigando las causas y posibles responsables, y recordó la importancia de reforzar la seguridad informática.

"En este momento no tenemos información sobre quién pueda estar detrás", dijo Earnest en su rueda de prensa del viernes.

Por su parte, los expertos alertaron sobre la sorprendente escala del ataque, ya que apuntó a los conmutadores centrales que gestionan el tráfico de internet, algo sin precedentes.

"Nunca habíamos visto algo como esto diseñado para impactar a tantas sitios web", afirmó David Jones, director de ingeniería de ventas de la empresa Dynatrace.

"Habitualmente estos ataques de denegación de servicio se centran en sitios individuales. Las direcciones DNS son como un listín telefónico: es como si alguien ataca la compañía de teléfono y quema todos los listines a la vez", alertó Jones en declaraciones a la cadena CNN.

Por ahora, nadie ha reclamado la autoría del ataque, lo que ha aumentado la incertidumbre sobre los motivos.

Esta operación se produce en plenas elecciones presidenciales estadounidenses, en las que se han producido acusaciones de intentos de piratas informáticos de alterar los comicios.

A comienzos de mes, el director de inteligencia nacional de EE.UU., James Clapper, apuntó directamente a Rusia de tratar de acceder a redes informáticas del Comité Nacional Demócrata para interferir en las elecciones que enfrentan al aspirante republicano, Donald Trump, y la demócrata, Hillary Clinton.

Asimismo, WikiLeaks ha filtrado miles de documentos y correos de John Podesta, jefe de la campaña de Clinton, en un intento por revelar las conversaciones privadas de la candidata.

Precisamente, la organización divulgó un mensaje en su cuenta de Twitter en la tarde del viernes en la que señalaba que sus seguidores podrían ser algunos de los responsables del ataque.

"El señor Assange está todavía vivo y WikiLeaks sigue publicando. Pedimos a nuestros seguidores que dejen de cerrar internet en EEUU. Ya habéis mostrado vuestra postura", aseguró.