Torrevieja incrementa su población en más de un 75% en los últimos diez años

La población asentada en Alicante es la que más ha envejecido de 2001 a 2011, según un informe del IVIE

14.07.2016 | 01:03

El municipio alicantino de Torrevieja ha aumentado su población en más de un 75 por ciento solo durante los últimos diez años debido a la concentración de la ciudadanía en destinos turísticos de costa, tendencia demográfica que apunta el informe mensual de julio del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE) en colaboración con la Fundación BBVA.

Según este informe, que analiza los cambios de la población de España en las últimas décadas, el español medio ha pasado de ser un joven de 28 años en 1900 a un adulto de 41 años en la actualidad a causa del descenso de la tasa de natalidad. Además, se ha desplazado desde el interior a municipios de costa y las grandes ciudades.

A pesar de la pérdida de 1,6 millones de jóvenes de 2012, la investigación indica que muchas localidades españolas siguen ganando población. Estos municipios pueden ser catalogados en dos grupos diferenciados: los que pertenecen a importantes áreas metropolitanas y los que destacan como destinos turísticos.

En particular, varios municipios del área metropolitana de Madrid, como Valdemoro y Rivas-Vaciamadrid, han conseguido duplicar su población en solo diez años, desde 2006, mientras que Torrevieja y Roquetas de Mar en Almería la han llegado a incrementar en más de un 75 por ciento durante el mismo periodo.

Se consolida así el proceso de abandono de las áreas interiores de la península hacia las franjas costeras y hacia la capital del país y su periferia, una tendencia que se observaba "con nitidez" desde mediados del siglo XX y ha continuado hasta la actualidad, como explican los investigadores.

En cambio, la provincia de Alicante ha protagonizado las pautas más acusadas de envejecimiento en España entre 2001 y 2011. Se trata de un fenómeno ligado en gran medida a la inmigración de población europea en edad de jubilación, que se asienta en esta zona "atraída por las bondades del clima mediterráneo", señala el informe.

Aunque una década es un periodo relativamente corto para analizar tendencias demográficas de largo plazo, el IVIE destaca que el último periodo intercensal --entre los censos de 2001 y 2011-- ha supuesto la continuidad de ciertas pautas de concentración de la población, al tiempo que ha provocado también otras trasformaciones profundas.

Sin embargo, el instituto remarca que estos últimos años de "declive" demográfico no han hecho que España deje de ser "un país de grandes contrastes".

Desde 2012 no cesa la caída de población

A nivel global, el trabajo ha cifrado la pérdida de población joven en 1,6 millones desde 2012, entre nacionales y extranjeros, tras más de un siglo de crecimiento continuado de la población total. El máximo histórico de ciudadanía en España se alcanzó en 2011, al superar el umbral de los 46 millones de habitantes en su último recuento censal.

Se llegó a este punto desde que comienzos del siglo XX la población española se multiplicara por 2,5, con el periodo de máximo desarrollo demográfico concentrado entre los años 2001 y 2011, en los que se produjo un aumento cercano a los seis millones de personas y se triplicó el crecimiento de décadas anteriores.

El estudio del IVIE alerta, obstante, que desde 2012 España no ha dejado de perder población, con una reducción de cerca de 380.000 habitantes. Este hecho y el aumento en paralelo del número de ciudadanos de edad avanzada han incidido directamente en el envejecimiento demográfico, apuntan los investigadores.

La crisis, punto de inflexión

Con todo ello, los analistas valencianos concluyen que la crisis económica iniciada en 2008 en España ha supuesto una "ruptura brusca" de las tendencias de crecimiento tanto en el plano económico como en el demográfico.

Así, recuerdan que durante la primera década del siglo XXI España se convirtió en un país de acogida de inmigrantes, atraídos por el crecimiento y las condiciones favorables de la economía, lo que se tradujo en un aumento de la población de derecho en casi seis millones de habitantes, también motivado por el descenso de la mortalidad y aumento de la esperanza de vida.

Esta situación cambió en 2011, año en el que el censo de población "marcó un punto de inflexión" en la tendencia creciente y sin interrupciones de la población española durante todo el siglo XX y la primera década del XXI, resalta el estudio.

Cambios por edades

Por edades, la investigación del IVIE señala que el descenso de población a partir de 2012 "esconde cambios importantes" en la estructura de la población del país, con las pérdidas más intensas entre los más jóvenes, los menores de 34 años, con 1,6 millones de personas menos. Es especialmente grave la pérdida de habitantes de entre 25 y 34 años, con hasta 1,3 millones menos.

Esta caída de la población joven se ha visto parcialmente compensada por el fuerte incremento de la población de más edad, ya que los españoles mayores de 65 años han aumentado en términos netos en más de 500.000 personas desde 2012.

La elevada despoblación entre los grupos de menor edad de nuestro país ha estado protagonizada por los residentes españoles (65,8% del total), mientras que la salida de extranjeros de entre 25 y 34 años ha representado el tercio restante, detalla el análisis.

Finalmente, el estudio resalta como "uno de los mayores logros" de las últimas décadas la universalización en el acceso a los servicios públicos de salud, educación y atención social, algo que considera que ha mejorado la calidad de vida y ha tenido una incidencia directa sobre la longevidad de la población española.

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