Caballero Cubierto 

Tomás Sáez Sánchez: «La Diablesa es de Orihuela, qué más da quién la tenga»

«Hay que recuperar lo que los historiadores encuentren de los libros para mejorar la Semana Santa»

29.03.2016 | 01:12
Tomás Sáez, en su despacho, el Jueves Santo con la chistera que lucirá en la Procesión del Santo Entierro de Cristo.

Es difícil hablar con él sin que te sonría y su rostro refleje mucha paz interior. Tomás Sáez, un oriolano de 59 años, un hombre bueno al que nadie le discute su nombramiento, disfrutará de una bula papal del siglo XVII para cruzar la Catedral sin descubrirse (Procesión del Santo Entierro de Cristo, sábado 19 horas).

Me atiende en su despacho. Accedió a hacerse una foto con la chistera, que lucirá en la Procesión pero me pide no ponérsela, aunque tampoco se lo he pedido.

Mucha gente me ha dicho que siempre ha sido un perfecto candidato. ¿Era consciente?
Era perfectamente consciente. Algunas personas se habían atrevido a decírmelo, pero siempre tienen que darse las circunstancias precisas. Estoy encantado porque ha sido casi por unanimidad y Cambiemos ha sido muy respetuoso. Tal y como esta la política es muy de agradecer.

¿Ahora qué le queda por hacer en la Semana Santa?
Como nombramientos nada. Pero adquieres más responsabilidad de trabajar por la Semana Santa.

¿Y pesa?
Eres el representante a todos los niveles. Sí que pesa.

Sabe que el cargo también conlleva que la gente le dé más importancia a sus palabras...
De eso siempre he tenido facilidad: de decir lo que pienso. Guste o no guste, pero siendo Caballero hay que llevar cuidado. Pero quiero que se declare BIC. Es algo muy importante para Orihuela, mantener una tradición y que no se eche a perder 400 años de historia y religiosidad. Y después Patrimonio de la Humanidad porque no hay otra procesión que yo sepa con este privilegio.

¿El turismo ayuda a la Semana Santa o resta valores?
No se contraponen. Es bueno que venga la gente a ver cómo expresamos nuestra religiosidad. Algo que cada persona lo vive de una forma más o menos intensa. Expresamos nuestro sentimiento como una necesidad, algo que empezó en el Concilio de Trento.

¿Y que le ha dado la Semana Santa?
Todo, porque le he pedido todo y me lo ha dado: Cantar la Pasión, jugar de niño con las lanzas de los Armaos, participar en la Cofradía –llevo en El Perdón desde los 5 años. He puesto faldillas, empujado carros, creado un nuevo paso, hecho bordados, quitado palios... ¡Le he pedido salir de «armao» y he salido!

Y usted, como el presidente Ignacio Martínez, cree que los jóvenes no toman el relevo?
No lo creo, El Domingo de Ramos participamos de «armaos» 300 personas y un tercio eran niños que, cuando sean mayores, un buen tanto por ciento participará. Los colegios estan haciendo una labor fundamental: Santo Domingo, Oratorio, El Carmen... Y en las pedanías han empezado, por ejemplo en el Raiguero. Son niños que equivalen a los de la calle del Molino en la que nací y donde jugábamos con esos conceptos como ellos juegan ahora

Ve siempre el vaso medio lleno...
...Sí, siempre hay tiempo de que se vacíe.

¿Que queda por mejorar en la Semana Santa?
Recuperar lo que los historiadores encuentren de los libros. Tenemos unos archivos que son una fuente inagotable. Hay que recuperar las cosas como se hacían, pero adaptándolas. Tenemos una representación como la del Viernes Santo de la que no conozco otra en la que salga toda la Pasión de Cristo. O la del Entierro, anacrónica total en tiempo y forma. Pues hay que potenciar y mejorar todo eso desde la historia. Antes las procesiones eran bastantes pobres y ahora, sin derrochar, hay que hacer que sean mejores recuperando su historia.

¿Ha ido a ver a La Diablesa estos días?
No me hace falta, la tengo siempre presente. Siempre que veo a la Virgen de los Dolores y al Calvario recuerdo el velo de La Diablesa, que siempre me ha encantado porque es como que el Cristo ya no está.

¿Y le va a decir algo ese día? Son dos personajes únicos....
(Se queda pensando) La Diablesa y el Caballero... sí, somos especiales, no lo había pensado. A mí me gusta mucho la imaginería y en eso es muy especial

Dígame, ¿de quién es la Diablesa?
Hay una cosa que está clara, La Diablesa es de Orihuela, que más me da quien la tenga. Lo que importa es que no salga de Orihuela y que la tenga la gente de Orihuela. Soy miembro del Patronato Histórico Artístico y queremos preservar el patrimonio. Que esté en un lugar u otro me da igual. Lo importante es que esté dignamente, yo la he conocido en una carpintería (la capilla de Loreto, cuando estaba desacralizada).

¿Y de qué va a ir su alocución en la recepción en Santo Domingo?
Soy un hombre muy transparente. Voy a hacer un agradecimiento y lo voy a hacer de la mejor manera posible.

¿Cuál cree que va a ser el mejor momento de la Procesión?
Cuando entras en la Catedral y te das cuenta que eres la única persona que no se descubre en un templo. Uso sombrero todo el año por la calvicie y estoy acostumbrado...

...No tendrá una tentación...
Quizá pueda ser que tenga un acto reflejo, pero como llevo la bandera... (se ríe)

¿Y que le han dicho los Caballeros que le han precedido?
Que lo viva muy despacio.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine