Torrevieja, capital del Salvamento

La piscina cubierta acogió este fin de semana el Campeonato Nacional de Socorrismo

01.03.2016 | 01:29
Torrevieja, capital del Salvamento

Deporte que salva vidas. La ciudad salinera ha acogido este fin de semana el Campeonato Nacional de Salvamento, en el que han participado cerca de 450 personas de distintas edades, incluso niños, en una disciplina que se ha convertido en un deporte más, en este caso, el de salvar vidas en el agua. La ciudad volverá a contar con un evento de este tipo en mayo, fomentando así el turismo deportivo en el municipio.

Torrevieja ha sido este fin de semana capital nacional del Salvamento y Socorrismo con la disputa del Campeonato de España Absoluto de Invierno de esta modalidad en la piscina cubierta de medidas olímpicas del Palacio de los Deportes. En él concurrieron 450 deportistas y numerosos acompañantes y técnicos, que llenaron la instalación durante las pruebas, muchas de ellas de gran impacto visual, basándose en retos como el remolcamiento de maniquíes, de unos 40 kilos; el lanzamiento de cuerda; la superación de obstáculos en el agua; y las carreras de relevos; así como otras pruebas de destreza, resistencia y velocidad en las que los participantes, de las categorías juvenil, junior, y absolutos, se batían a máxima intensidad con aletas y otros recursos que les permiten ganar la batalla a los elementos.

No obstante, tal y como aclara Jesús Troyano, presidente de la Federación Valenciana, no se trata de un campeonato ni de una actividad meramente instrumentales: Los inscritos no compiten con el único objetivo de estar en forma y prestar servicio posteriormente en playas y piscinas, sino que se trata de campeonatos concebidos como objetivos y metas en sí mismos. Troyano argumenta que «es un deporte en sí, con todo lo que conlleva, y está al alza, puesto que hay unos 10.000 federados en toda España».

Sin embargo, lo de ser olímpico, como el propio Troyano reconoce «es muy difícil, aunque nosotros pensamos que hay que trabajar para que algún día lo sea. Hay otros deportes mucho más minoritarios, como el esgrima, que lo son y desde hace mucho tiempo. Por qué no nosotros?».

El hecho de ser un deporte en sí lo atestigua el hecho de que también compiten niños menores de 10 años, y de categoría infantil, ligeramente mayores, que evidentemente aún no pueden salvar vidas en el litoral, teniendo asimismo pruebas de una exigencia adaptada a sus capacidades, así como con menores pesos. Recientemente, en Valladolid, el nacional de estas edades reunió unos 350 participantes.

Volviendo a la competición adulta, en el vaso de agua torrevejense también concurrieron los integrantes de la selección española que competirán en el mundial en Holanda este año. Junto con ellos, la ciudad de la Vega Baja ha recibido este fin de semana deportistas de puntos tan distantes de la geografía nacional como Canarias, Galicia, Madrid o Extremadura, un potencial turístico-deportivo de cuya grupa no quiere bajarse el municipio salinero, que el próximo mes de mayo tendrá otro nacional de salvamento, en esta ocasión de categoría de mayor edad.

Exhibición

Por parte, ayer por la mañana la piscina albergó una exhibición de un equipo de la Guardia Civil que participaba fuera de competición en categoría absoluta. La demostración fue explicada por megafonía antes del inicio de las pruebas de por la mañana, y este equipo del GEAS (Grupo Especial de Actividades Subacuáticas) mostró un elenco de técnicas empleadas en su día a día. Entre ellas, se simuló el rescate en lugares con poca visibilidad, la búsqueda en la costa, el reflotado de cuerpos u objetos, y el manejo de material para actuaciones en larga distancia o superficie, para las cuales se manejan incluso torpedos dotados con motor.

Para las actuaciones en lugares de poca visibilidad, como es el caso de los pantanos, se lleva a cabo una técnica denominada «búsqueda por filieres», que consiste en el trazado de una línea recta con cuerdas plomadas. Por su parte, para las zonas de costa y con buena visibilidad, se emplea la «búsqueda en abanico», que se desarrolla con un miembro del equipo situado en la orilla con el cabo para que el radio de la cuerda facilite una búsqueda de 180 grados, a partir de una distancia de cinco metros que se amplía según la necesidad. Para el reflotado con elevadores, una vez valorado el peso del cuerpo o material hundido, se desplazan al fondo unos globos que, una vez inflados, facilitan la elevación, y por último, el equipo del GEAS mostró el manejo de los mencionados torpedos dotados con motor, además de explicar los criterios de abandono y recogida de equipo.

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