Un follonero en la huerta

El secretario de la Plataforma Anticorrupción en Defensa de la Huerta se ha convertido en un personaje incómodo

27.10.2015 | 00:50
Un follonero en la huerta

Sacando los colores a los políticos. Moisés Cruz se ha convertido en el particular follonero de la Vega. Con vídeos y fotografías denuncia las «aberraciones» de una comarca que se dejó seducir por el ladrillo y casi olvidó sus raíces huertanas. En sus ratos libres y cuando guarda el mono de pintor de brocha gorda, sale a la caza de irregularidades medioambientales que acaban sonrojando a los alcaldes. Al final, todos toman cartas en el asunto.

Especialista en sacar los colores a los Ayuntamientos de la Vega Baja poco diligentes en la limpieza y cuidado del medio ambiente, Moisés Cruz (Catral, 36 años) se ha convertido en los últimos años en el cabeza visible de la Plataforma Anticorrupción Defensa de la Huerta. Actúa a golpe de vídeos y fotografías para denunciar en las redes sociales «aberraciones» que se vienen permitiendo en su comarca natal, como la acumulación de escombreras en zonas de huerta, la ubicación de líneas de alta tensión sobre parques infantiles o la inactividad de la administración para hacer frente a plagas como la del picudo o la del tomicus que han arrasado cientos de árboles. Sus críticas han puesto ya en el ojo del huracán a muchos alcaldes que, aunque le recriminan que airee las miserias de sus municipios en los medios de comunicación, acaban agachando la cabeza y, sin hacer ruido, toman cartas en el asunto.

Cruz podría definirse hoy como un follonero de la Vega Baja al que algunos ven como un personaje un tanto bufonesco que acude a manifestaciones disfrazado y que sabe cómo llamar la atención. Con peculiares titulares como el de la presentación de una «ruta de las escombreras de la Vega Baja» documentada con decenas de fotografías consiguió hacerse un espacio en la prensa y puso en alerta a esos Ayuntamientos que, hasta entonces, no veían o no querían ver los montones de escombros esparcidos a troche y moche en su zona de huerta.

«Hay veces que los alcaldes o concejales reaccionan mal, me reclaman que les avise a ellos antes de ir a los medios, pero es cuando se ven retratados en la prensa cuando verdaderamente reaccionan y actúan». No obstante, se ha ganado más de una reprimenda directa. «Dos concejales del PP de Callosa me increparon mientras hacía un reportaje con una televisión sobre las escombreras que había en el polígono industrial y me dijeron que me fuera a mi pueblo y dejara en paz a los callosinos. Sin embargo no quisieron dar la cara ante aquella cámara de televisión». Poco después, los residuos que estaban esparcidos incluso por una acera y parte de la calzada del polígono desaparecieron.

Sacar a la luz

«Nuestro objetivo es luchar contra la corrupción y proteger la huerta, sacar a la luz las escombreras, oponernos a los macroplanes urbanísticos. También hemos denunciado la gran cantidad de edificios abandonados y saqueados que se encuentran en la comarca». Fue precisamente esa última denuncia pública -recogida en su día por este medio- la que acabó catapultando a esta plataforma a nivel nacional y atrayendo a cadenas de televisión de ámbito nacional hasta la Vega.

Aunque Cruz es además el secretario de medio ambiente del PSOE de la comarca, mantiene que no le tiembla el pulso a la hora de criticar a los Ayuntamientos gobernados por sus compañeros de partido. «Una de las primeras denuncias fue las escombreras del polígono de Rafal, gobernado por el secretario del PSOE comarcal. Si sólo denunciara a los ayuntamientos del PP no actuaría como plataforma. En el partido a veces no entienden estas críticas pero, saben que no me pueden frenar y lo aceptan».

Tras años de denuncias, lo cierto es que han desaparecido decenas de escombreras, se han limpiado varios polígonos, los lagos de San Isidro, se han retirado palmeras destruidas por el picudo o se han recolocado señales de tráfico que estaban rotas y descuidadas.

Aunque hay qquienes le intentan desacreditar calificándolo como un friki, Cruz no hace ni caso de esas críticas «poco éticas». Prefiere seguir con su trabajo de pintor de brocha gorda y en sus ratos libres sale a la caza de irregularidades con las que seguir mostrando las vergüenzas de esa parte de la Vega que se dejó seducir por el ladrillo y olvidó cuidar su preciado medio ambiente.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine