El nuevo Consorcio de la Vega Baja desea una planta de transferencia en 1 mes

Este órgano debe "chequear" qué pueblos estarían dispuestos a albergar una planta de residuos

13.10.2015 | 15:51

El nuevo Consorcio de Residuos de la Vega Baja alicantina se ha constituido hoy con el objetivo de encontrar en menos de un mes una planta de transferencia que reemplace a la estación de Abornasa de Crevillent, cerrada cautelarmente por un juez.

El presidente de este nuevo órgano, el alcalde de Rafal, Manuel Pineda, del PSPV-PSOE, ha relatado a Efe que uno de los primeros cometidos de este órgano es "chequear" qué pueblos estarían dispuestos a albergar una planta de transferencia de residuos con el fin de tenerla lista, a ser posible, en menos de un mes.

Ha explicado que el cierre de Abornasa en Crevillent ha creado un problema "muy serio" porque muchos municipios se han quedado "con la basura en los pies" y la tienen que llevar camión a camión directamente a las plantas de Xixona y Villena, lo que ocasiona unos costes altos en transporte.

De esta manera, ha apuntado que la solución de una inmediata estación de transferencia podría pasar por alquilar una nave existente que reuniera las condiciones adecuadas para, allí, "compactar" los residuos antes de reubicarlos en las plantas de tratamiento de basuras.

Según Pineda, en Villena se pueden tratar 30.000 toneladas mientras que Orihuela ha encontrado "solución" en Xixona y Torrevieja en el Baix Vinalopó, por lo que aún quedan 40.000 toneladas de la comarca "que hay que compactar" antes de trasladar "a otro lugar".

Paralelamente a la estación de transferencia, que podría ser temporal, el consorcio trabajará en la creación (mediante licitación) de una planta definitiva de reciclaje donde tratar las basuras de la Vega Baja para evitar que los residuos sean transportados a otra comarca.

Pineda ha manifestado que "a priori hay varias ofertas" aunque aún deben ser estudiadas y establecer si hay presión vecinal y otros aspectos, como contraprestaciones económicas, y ha añadido que también hay que ver, además de la ubicación, el "sistema de gestión más adecuado".

El presidente del Consorcio de Residuos de la Vega Baja ha recordado que la planta de transferencia es necesaria cuando, desde los municipios, hay que trasladar las basuras más de 25 minutos ó 30 kilómetros, lo cual ocurre en este caso.

A la constitución del Consorcio en el palacio de la Diputación alicantina ha acudido el secretario autonómico de Medio Ambiente y Cambio Climático, Julià Álvaro, quien se ha felicitado de la creación del órgano porque es el "primer paso para resolver el agujero negro" de los residuos de la Vega Baja tras el cierre de la planta de Crevillent y "tras años de litigios judiciales".

Ha indicado que las soluciones pasarán por el respeto al medio ambiente y a la Ley, y ha relatado que actualmente están llegando unas 140 toneladas diarias de la Vega Baja a Xixona y hasta unas 50 a Villena.

Según Álvaro, lo más urgente ahora es la búsqueda de una planta de transferencia -que no son peligrosas ni para la salud ni por olores- para centralizar la llegada de basura y que haya un precio unitario.

Además, ha apostado por un "reequilibrio" de flujos al norte, después de años en que han llegado basuras de Valencia y Castellón a la provincia alicantina.

Por su parte, el diputado provincial de Medio Ambiente, Javier Sendra, ha propuesto que las reuniones del Consorcio pasen a celebrarse en la Vega Baja o en el municipio del presidente, Rafal, posibilidad que se ha rechazado en votación, por lo que los encuentros seguirán en las dependencias de la Diputación Provincial.

Presidido por Pineda, el Consorcio de Residuos de la Vega Baja cuenta con cuatro vicepresidentes -Fanny Serrano (Torrevieja), Joaquín Hernández (Dolores), Antonio Pérez (Rojales) y Emilio Fernández (Redován)- y cinco vocales -Beatriz Nadal (Cox), Pilar Díaz (Jacarilla), Damián Sabater (San Isidro), Antonio Barberá (Benejúzar) y Enrique López (Albatera).

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