ELISA G. BROTONS
Tras años de trámites y negociaciones entre administraciones, la Alta Velocidad avanza hacia el sur de la provincia de Alicante ya con pocos visos de frenar. El tramo de 15 kilómetros que va de Elche a San Isidro, de hecho, se está ejecutando a buen ritmo y en esta población de la Vega Baja (la primera que "tocan" las máquinas) se están levantando ya los taludes de dos metros de altura y veinte de ancho por los que circulará el tren. El alcalde, Fernando Morales, explicó ayer que la adjudicataria de las obras en San Isidro, "Acciona", está ocupándose actualmente de compactar la plataforma. Es más, la mercantil ha comunicado al Ayuntamiento que en octubre está previsto que se aceleren las obras reforzando el personal y la maquinaria. A lo largo del verano "han estado con desbroces, a partir de ahora están haciendo la plataforma, y comenzarán a hacer los pasos de agua. Ya hay máquinas metiendo pilotes, porque las tierras son muy blandas y están teniendo que introducir una fibra, una estopa para fortalecer el firme".
Al parecer, según el primer edil, los trabajos no han arrancado con toda la prisa que estaba prevista para este año, y cuando acabe 2010 las obras irán retrasadas en un 25% por restricciones presupuestarias, pero está previsto que desde octubre y sobre todo en 2011 se recupere el tiempo y se ponga la obra al día. Con todo, el único reducto que quedará más retrasado para llevar el Ave desde Alicante hasta Murcia es el que pasa por Orihuela. No en vano, ese Ayuntamiento aún tiene intención de lograr algunas mejoras y cambios en el proyecto.
En cuanto a San Isidro, el Ave podría haber llevado hasta la localidad una parada del corredor mediterráneo de mercancías. Sin embargo, aunque el municipio junto con Callosa de Segura ha estado negociando con la Generalitat que se ubique allí una Zona de Actividades Logísticas (ZAL) que estaría conectada con trenes de mercancías y por carretera, lo cierto es que hasta la fecha no se ha logrado que la Conselleria se comprometa a ello por escrito, dijo Morales.
Por eso el regidor de San Isidro valoró que "el Ave a la Vega Baja sólo nos trae problemas, porque no tiene paradas: Es desarrollo y es futuro, pero de capital a capital, porque el futuro pasa montado en un tren y los viajeros no pueden ni bajar ni subir. Lo único que va a obtener el municipio es que la vía de cercanías mejore, y que esos trenes sean mejores y más rápidos". Sobre la posibilidad de que Orihuela tenga una parada, Morales se mostró escéptico; "Fomento hasta ahora no ha confirmado formalmente que vaya a ser así", apuntó.
Normalidad
En San Isidro, y a pesar de las obras, el servicio de cercanías se va a seguir prestando con total normalidad. La nueva vía se está construyendo paralela y sólo entorpecerá a la actual en algunos "puntos de encuentro", en los que se construirán pasos. Por ejemplo, el puente por el que se accede al pueblo desde Catral se va a derribar y construir de nuevo, y en la actual rotonda que va hacia la estación se habilitará un paso subterráneo para peatones.
Una vez esté acabada la nueva vía se inutilizará la actual, porque tanto cercanías como Ave usarán la misma. Por otro lado, durante las obras la maquinaria accederá a San Isidro desde la carretera que conecta Crevillent con Catral: "Así no interfieren en el tráfico del municipio", explicó el regidor.
Las mejoras que el Ayuntamiento de San Isidro consiguió con respecto al trazado inicial del Ave se centran sobre todo en uno de los lados del talud, el que queda junto al pueblo. Morales explicó que esa infraestructura lleva por la cara exterior una pendiente que se reduce progresivamente a lo largo de diez o doce metros; por el otro lado, el que "toca" el casco urbano, el talud se sustituye por una pared. Gracias a ese muro se ha evitado tener que expropiar más terreno del casco urbano para rebajar la altura a la que va la vía, explicó el alcalde.
Recuperarán la estación de 1802
El alcalde de San Isidro, Fernando Morales, está decidido a no dejar que se pierda la antigua estación de tren, que data de 1802 y tiene el doble de años que el municipio. El primer edil manifestó que, cuando Acciona construya la nueva estación -que se va a situar en el aparcamiento de coches que hay junto a la actual-, el Ayuntamiento desmontará con cuidado la estación que hasta ahora conocen los vecinos y la instalará en un parque, "porque es un lujo de estación y no podemos dejar que se pierda". De hecho, elogió "las columnas y las inscripciones grabadas" que posee el edificio y manifestó que cuenta con "placas y escudos" de muchas décadas de antigüedad que se podrán conservar.
La estación de tren se ubicará en un parque aún por determinar para que tanto vecinos como visitantes puedan conocer cómo era el inmueble antes del paso del Ave por la comarca de la Vega Baja. Aunque "Acciona" levantará una nueva estación para el municipio, lo cierto es que el Ave no tendrá parada en San Isidro y ésta seguirá siendo usada sólo para los cercanías.