M. A.
Cuando la Conselleria de Justicia anunció que iba a acabar con el papel en los juzgados -una frase que acuñó Fernando de Rosa, entonces conseller del área-, lo decía en serio. Los juzgados de Torrevieja llevan dos semanas sin papel higiénico y los folios timbrados, aquellos sobre los que tienen que realizarse las declaraciones y otras pruebas judiciales, están prácticamente agotados. Sólo quedan para siete días. La retahíla de deficiencias que acumulan los juzgados de Torrevieja es de tal calibre que ni magistrados, fiscales, secretarios ni funcionarios se callan ya porque están hartos que los escritos que dirigen a la Dirección General de Justicia ni tan siquiera se contesten. Nadie coge el teléfono y las facturas -por lo que saben- se van acumulando. Los funcionarios han tenido que realizar una particular cuestación de fondos para acudir al "súper" más cercano y comprar papel higiénico, pero pagar los folios de su trabajo,... a eso no están dispuestos. "El problema no es sólo que no se paga, sino que tampoco se resuelven los desperfectos que van apareciendo". Un ejemplo, algunos funcionarios han tenido que poner su nombre en las sillas para evitar que cuando una se rompe en cualquier parte del edificio se la cambien por la suya porque no existe un mantenimiento.
La situación, por lo que saben, no tiene visos de mejorar. Otro ejemplo. Los aseos de parte del edificio huelen en estos momentos a eso que ustedes se imaginan porque la fosa séptica -sí, un pozo más propio del siglo XIX que del XXI- está lleno y la empresa que se encarga de este servicio no quiere realizar más porque aún le adeudan mil euros. A sabiendas lo mal que paga la Conselleria de Justicia, aseguran fuentes judiciales, la empresa ha dicho que nones y la fosa está a punto de desbordarse, lo cual tiene una curiosidad añadida porque el edificio se encuentra en pleno casco urbano y rodeado de edificios por doquier. De hecho, está al lado de la casa-cuartel de la Guardia Civil y de la futura Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía, proyecto que el Ministerio del Interior suspendió por la crisis.
Etiqueta
El Palacio de Justicia tiene la etiqueta de ser uno de los de más rápido crecimiento en la Comunidad Valenciana, gracias en gran medida a que ha sido sufragado por el Ayuntamiento de Torrevieja. Ahora bien, su mantenimiento y el de la oficina judicial corresponde exclusivamente a la Conselleria de Justicia que, por lo que explican en este tribunal, no ha hecho los deberes con racionalidad y ponen otro ejemplo, el tercero, de graves deficiencias que nadie sabe resolver. Hace algunos meses se colocaron unas fotocopiadoras multifunción que lejos de resolver los problemas de fax y fotocopias ha terminado por complicarlo ya que las máquinas hacen una función u otra, pero no ambas al mismo tiempo. Es decir, tres o cuatro funcionarios pueden hacer turno delante de la misma para realizar diversas tareas. De este modo la oficina judicial lejos de modernizarse, que ese fue el mensaje del ex conseller de Rosa, ha vuelto al pasado.