M. PAMIES
La Nueva Compañía Arrendataria de las Salinas de Torrevieja (NCAST), que explota las lagunas, ha llegado un acuerdo para despedir a diecinueve de sus trabajadores, todos ellos mayores de cincuenta y siete años de edad. Esta cifra supone cerca del 14% de la plantilla operativa, situada en unos 140 operarios en estos momentos.
Los representantes sindicales, los miembros del comité de empresa y la dirección de la NCAST no han querido realizar valoración alguna sobre esta importante reducción de la plantilla salinera a preguntas de este periódico ni tampoco han querido valorar cómo en los últimos tiempos se ha producido una progresiva disminución de los trabajadores pese a que la producción media anual se ha colocado en las setecientas mil toneladas y la empresa ha anunciado importantes mejoras a corto y medio plazo.
Filial
La salinera local es filial de la multinacional francesa Salins du Midi y registró en su último balance un beneficio que se cifra en cerca de un millón y medio de euros, según fuentes del comité de los trabajadores, aunque el balance de todo el grupo de empresas arroja un saldo negativo.
Tras esta última remodelación de la plantilla, pues apenas hace unos meses que la empresa salinera despidió improcedentemente a otros tres de sus trabajadores, todo apunta, según salineros en activo, a que la dirección central de la multinacional francesa contratará a nuevos operarios, aunque con contratos de carácter temporal, según las necesidades que imponga el mercado global de la sal. En este sentido también cabe destacar que en los últimos años la actividad salinera ha realizado importantes inversiones en tecnificar la explotación salinera local y cuenta con una de las mejores instalaciones de embarque para exportar la sal por vía marítima, lo que permite que cada día salga algún mercante cargado en dirección a centroeuropa, principalmente.
Puertos
Las lagunas salineras de Torrevieja y La Mata están arrendadas por el Patrimonio del Estado a la NCAST, la cual le abona tres millones de euros anuales como canon de arrendamiento. También la empresa salinera tiene arrendadas a la Dirección General de Puertos el contradique de poniente construido en su día con el fin exclusivo de embarcar por él la mayor parte de la producción de sal.