E.D.G.
El intendente-jefe de la Policía Local de San Fulgencio, Bernardo Cortijo, quien es interino, no porta armas de fuego desde ayer y deberá realizar, de momento, sus trabajo desarmado. Así lo dio a conocer el concejal de Seguridad, Juan Antonio Gamuz, en una rueda de prensa junto a la alcaldesa, Trinidad Martínez. Ambos así lo expusieron tras conocer un escrito de la Subdelegada de Gobierno, Encarna Llinares, donde señala que un interino, "no puede portar armas de fuego hasta que alcance la condición de funcionario de carrera, una vez superado el curso de formación en el Instituto Valenciano de Seguridad Pública de la Generalitat".
El concejal quiso dejar claro que Cortijo posee una licencia de armas de tipo A, validada por la Guardia Civil pero, "ante la confusión" se le ha ordenado que deposite su arma en intervención hasta que todo se dilucide porque "es un tema delicado". Al respecto dijo que se ha solicitado a la Subdelegación de Gobierno para que se clarifique este aspecto. Gamuz arremetió a continuación contra el Sindicato de Empleados Públicos de la Comunidad Valenciana (SEP-CV) que trasladó a la subdelegación la posible irregularidad. "Lo sucedido parece que es una estrategia para desacreditar a la Policía Local por parte del SEP-CV a partir de que Manuel Bailén deja de ser el jefe de Policía y la plaza de intendente la ocupa Bernardo Cortijo en un proceso que inició el anterior equipo de Gobierno del PP".
El edil apostillo: "Qué casualidad que el representante sindical sea hijo de Bailén, también policía local". Sobre este sindicato aseguró que "creo que son cuatro, Bailén, sus dos hijos y alguno más y ni siquiera tienen representación en la mesa sindical municipal". El edil rechazó que detrás de todo este asunto pueda haber supuestos delitos de falsificación de documento público, tenencia ilícita de armas o prevaricación, tal y como con apuntó el SEP-CV.
Reseñar que el viernes el concejal de Seguridad afirmó que Cortijo podía llevar armas porque "es legal". El afectado calificó a la vez la situación como "absurda" ya que "no hay nada que denunciar (...) si no pudiera llevar el arma, no la llevaría".