D. P.
Más de quinientos vecinos de Torrevieja se concentraron anoche en la plaza de la Constitución para expresar su repulsar y reclamar que se resuelva el crimen del notario Juan José Martínez Román, que perdió la vida al recibir un disparo de dos atracadores que asaltaron su oficina el pasado lunes. Martínez Román recibió un disparo al intentar tranquilizar a los asaltantes que se llevaron unos 400 euros de la caja. Además en las intervenciones para recordar al notario fallecido se exigió que la sociedad reclame la máxima pena para "estos asesinos".
Un portavoz de la plantilla de la notaria agradeció la presencia de una amplísima representación de colectivos y entidades sociales de la ciudad, como la Unión Musical, los comerciantes, hosteleros o los promotores, y de los portavoces de todos los grupos políticos (PP, PSOE, IU y Los Verdes) que se dieron cita ayer, con más asistencia de la esperada. Leyó un comunicado en el que pedía a la "sociedad torrevejense no permanecer impasible y actuar pensando que estas tragedias solo le ocurren a los demás" porque con esa actitud "estamos poniendo precio a cada una de nuestras vidas".
¿Merece la pena?
El mismo comunicado se preguntaba si merece la pena "morir por 300 o 400 euros o incluso por un millón. La vida no tiene precio", subrayaban. "Hoy dentro de nosotros hay un Juan José y en cualquier momento podríamos encontrarnos en su situación. Su memoria tiene que perdurar". Estas palabras fueron seguidas por un aplauso y cinco minutos de silencio.
Gabriel Marcos amigo del fallecido y que trabaja como oficial a en el despacho del notario leyó un emocionante texto de recuero a Juan José Martínez Román con unos versos de la elegía a Ramón Sijé de Miguel Hernández y también solicitó que "contra esta clase de barbarie" hay "que rebelarse y exigir la máxima pena para estos asesinos". Aunque había alguna pancarta alusiva a este asunto finalmente no se utilizó en la concentración que culminó con un fuerte "aplauso al cielo, para combatir el estruendo de las balas en recuerdo del notario, al que no olvidaremos".
"Juan José no había nacido en Torrevieja pero se sentía de esta ciudad (...) Igual que Torrevieja lo acogió a él Torrevieja ha acogido a toda clase de gentes, de diferentes lenguas, de diferentes razas, culturas, de todas las religiones e ideologías", explicaron sus compañeros quienes recordaron "que su trabajo lo trajo aquí y como un excelente profesional que era, se integró de inmediato".