M. PAMIES
La réplica del velero de tres palos "Pascual Flores" ya se encuentra atracada en el muelle de abrigo del actual puerto pesquero de Torrevieja, donde en principio tendrá su base junto con el submarino Delfín y la patrullera de aduanas Albatros, embarcaciones que conforman como museos flotantes una extensión del Museo del Mar y la Sal de la ciudad.
Han pasado más de diez años desde que culminaran las negociaciones entre el Ayuntamiento y una entidad benéfica, propietaria del pailebote, que fue construido en 1918 en la desaparecida Playa del Arenal de Torrevieja, para su rehabilitación, aunque la embarcación actual no tiene ni una pieza de él porque no había nada que poder utilizar. De hecho este "Pascual Flores" es una réplica del antiguo en la cual el Ayuntamiento ha invertido entre cuatro y seis millones de euros, según las fuentes consultadas.
La joven historia de Torrevieja, según ha manifestado en diversas ocasiones su alcalde Pedro Ángel Hernández Mateo, ya cuenta con "su castillo"; es decir, con el más significativo símbolo para sus gentes, que es esta embarcación.
La construcción de la réplica ha estado rodeada de una dura polémicas entre el equipo de gobierno municipal del PP y los partidos de la oposición que veían muy elevado su coste y más tratándose de la réplica del barco. De hecho, en las últimas semanas, según ha podido saber este diario, ha sido necesario recalafatear y volver a engomar toda su cubierta, además de cambiarle su potente sistema de baterías, todo ello por falta de mantenimiento, problema ya solucionado en su nuevo punto de amarre.
Generalitat
Ahora sólo resta saber si realmente la Generalitat concretará el protocolo de intenciones firmado con el Ayuntamiento torrevejense en 2002, mediante el cual la Generalitat alquilaría durante 99 años el "Pascual Flores, y lo mantendría como buque de alta escuela de vela, mientras que con el alquiler amortizaría la inversión municipal realizada para su construcción integral.
En este sentido las autoridades municipales, lo mismo mantienen un día que el pailebote se queda en Torrevieja y a la semana siguiente afirman su pertenecía a la Generalitat y que el velero vendrá al Puerto de la ciudad en ocasiones puntuales.