El abogado de la acusación, José María López Coig, siempre prudente ante los periodistas, dijo que no podía dar detalles sobre el interrogatorio porque está amparado en un secreto genérico y se limitó a recordar lo básico de la causa -asegura que el censo electoral se abultó un 25%, 380 personas "que no vivían allí" para las elecciones de 2003-.
López Coig anunció que pedirá ahora unas últimas diligencias de investigación antes de solicitar que la causa vaya a procedimiento abreviado y apertura de juicio. Eso sí López Coig dijo que el alcalde acudía imputado "para preservar sus derechos y que fuera defendido por un abogado pero no ha aclarado las dudas" sobre las "disfunciones" en el censo.
Contestación
Por su parte, el PSOE de Granja de Rocamora contestó ayer a las declaraciones de la vicepresidenta de la Diputación, Mónica Lorente, en las cuales respaldaba al alcalde Antonio Rocamora. Para los socialistas, "usted (Mónica Lorente) puede poner las manos en el fuego por quien le plazca, pero cuidado que se puede quemar".
Esta formación recordó a Lorente que "sí, en estos momentos somos el grupo minoritario en el Ayuntamiento, pero todos los que pertenecemos al PSOE de Granja de Rocamora sean concejales, miembros de la ejecutiva, afiliados y simpatizantes, estamos muy orgullosos de ello y siempre hemos pertenecido al mismo partido, no como otros que lo mismo han pertenecido a la UCD, AP o PP con tal de estar en el poder. Somos una agrupación del PSOE pequeña pero con dignidad, ya que sea poco o mucho, damos todo lo que tenemos por nuestro pueblo".