E. G. B.
El concejal de Urbanismo, Antonio Rodríguez Barberá, reiteró que no existe ninguna solución mixta, al menos de momento, a pesar de que Adif puso sobre la mesa la valoración de un proyecto a medio camino entre el del Ministerio de Fomento y el del Ayuntamiento de Orihuela. El gestor de Ferrocarriles estimó el coste, aunque no llegó a ser una propuesta, de soterrar un 20% del trazado por debajo del río Segura, pero volviendo a salir el tren a la superficie antes de llegar a la carretera de Arneva.
La "solución mix", como la denomino Rodríguez Barberá, no resuelve ninguno de los problemas que el Ave plantea al municipio. Para empezar, dentro de las posibilidades que originaría una negociación -en caso de que Fomento acceda a recibir al Ayuntamiento-, afirmó el edil que "la solución urbana es determinante, el Ave tiene que ir soterrado a su paso por la ciudad". El problema es que si el tren pasa por debajo del casco urbano y luego tiene que salvar los tubos del trasvase con un viaducto -por arriba y sobre pilares anclados al suelo a más de 15 metros de profundidad- la inclinación de la vía resultante será más propia de una montaña rusa que de un tren de Alta Velocidad.
Como explicó el concejal de Urbanismo, el proyecto del Ministerio ya desafía el límite de inclinación que establecen las directrices de Fomento con una cuesta del 25 por mil.