D. P. /REDACCIÓN
E
l fraude que ha podido cometer la red internacional desmantelada en agosto pasado, dedicada a emitir fraudulentamente canales privados tanto a las plataformas de televisión como a la Hacienda Pública, podría superar los 500 millones de euros (83.000 millones de las antiguas pesetas), según comunicó ayer la Guardia Civil.
Entre los 14 detenidos figuran ocho españoles, tres británicos, un bielorruso, un rumano y un ruso. Está presuntamente implicado el ex concejal del PSOE de Los Montesinos y ex presidente de la Mancomunidad de Promoción Económica de la Vega Baja hasta diciembre del año pasado, Francisco José Paredes Quesada.
La operación "Cimitarra", que se llevó a cabo en las provincias de Alicante, Murcia y Almería, desarticuló una red internacional dedicada a emitir fraudulentamente canales privados de televisión para clientes de origen británico con domicilio en esas provincias.
Como avanzó esta edición, en la operación se llevaron a cabo 22 registros en los que se incautaron equipos informáticos, material técnico de recepción y emisión de televisión, decodificadores, mezcladores y dinero en metálico por valor de más de 5 millones de euros.
La organización operaba de forma encubierta empleando tres empresas con cobertura legal, la más conocida comercialmente Telmicro Levante. Adquirían los derechos de emisión de varios canales del Reino Unido para la distribución de la señal a suscriptores en territorio británico.
La red desarticulada declaraba un número muy inferior de suscriptores a los que realmente tenía y además distribuía ilegalmente la señal en territorio español, sin disponer de los derechos para ello, según la misma fuente.
Las investigaciones se iniciaron a raíz de la denuncia presentada por un representante legal de Sogecable, tras detectar que determinadas emisiones de canales británicos en Alicante incluían contenidos cuya titularidad de los derechos audiovisuales en nuestro país correspondía en exclusiva a dicha plataforma digital.
Tras investigar la infraestructura utilizada por la organización, se pudo comprobar que en una nave situada en el polígono industrial Los Garroferos de Algorfa disponían de potentes antenas parabólicas y decodificadores, -en las imágenes adjuntas- contratados en Reino Unido e Irlanda.
Estos medios técnicos permitían captar la señal de varias cadenas británicas de televisión por satélite, las descodificaban y volvían a codificar utilizando un sistema denominado Irdeto, para posteriormente distribuirla a sus clientes de toda la costa desde Benidorm hasta Vera en Almería a través de una red de emisores y repetidores propios.
Más de 60.000 clientes
La trama disponía de más de 60.000 clientes, en su mayoría miembros de la comunidad británica afincados en el Levante español, que pagaban 590 euros por gastos de instalación, más las cuotas mensuales de entre 18 y 22 euros, o bien, cuotas anuales de entre 200 y 220 euros, dependiendo de los canales contratados.
La instalación en el domicilio de los clientes consistía en una antena específica para las frecuencias de emisión utilizadas y un aparato decodificador que únicamente funcionaba con una tarjeta con numeración única para cada cliente, lo cual hacía posible cortar la señal en caso de falta de pago.
Algunos canales de televisión habían dado autorización para facilitar la señal a un número limitado de clientes, cobrando los derechos correspondientes, compromiso éste que incumplía la red desarticulada ya que el número real de clientes era muy superior al realmente declarado por la organización. Del mismo modo, defraudaban a la Hacienda Pública, ya que declaraban las ganancias correspondientes a unos 17.000 clientes, en lugar de los 60.000 con los que contaban.
El Juzgado de Instrucción Número 1 de Torrevieja es el que está dirigiendo la investigación.
EL DATO
Miles de británicos sin sus emisiones favoritas
Las investigaciones fueron llevadas a cabo por el Equipo de Policía Judicial de la Guardia Civil de Torrevieja. Como consecuencia de la desarticulación miles de televidentes se han quedado sin señal de sus canales favoritos en las ciudades costeras de la provincia, Murcia y Almería. De hecho, los foros británicos han hecho especial hincapié en esta circunstancia. Ahora se explican el elevado coste de enganche y lo económico de la tarifa mensual de conexión. Las espectaculares dependencias de emisión en el singular polígono de Los Garroferos en Algorfa siguen cerradas. Las empresas ahora desmanteladas, que manejaban equipos de vanguardia y una gran liquidez, llegaron a mantener contactos preliminares con empresas legales de la comarca dedicadas a la televisión local por ondas para establecer alianzas, según indicaron fuentes conocedoras del sector a este diario. Se trata de unas negociaciones iniciadas poco antes de ponerse en marcha la operación.