D. PAMIES
E
l Consejo de Salud del departamento 21, correspondiente al Hospital Vega Baja, se reunió ayer después de dos años -la legislación exige una periodicidad de seis meses-. A pesar del "retraso" fue una sesión burocrática, de trámite, aunque con intervenciones de los representantes de los sindicatos que emplazaban a los políticos a llenar de contenido estas reuniones.
La alcaldesa, Mónica Lorente, fue elegida presidenta de esta entidad que debe funcionar como un órgano de participación ciudadana en el debate de la gestión de la sanidad pública. En la práctica, según la intervención textual en la reunión de la vocal de UGT, Pepi Moreno, los políticos se han pasado este consejo "por el forro" en los últimos años. También el presidente de la junta de personal, Joaquín López (CEM-SATSE);, solicitó ayer la reunión del consejo, que respete los plazos, para abordar, al margen de formalismos como el de ayer, los temas que preocupan a los usuarios y facultativos.
Mociones perdidas
La nueva presidenta, que releva en este puesto al ex alcalde José Manuel Medina, echó un capote al nuevo director gerente, Antonio Muñoz, en este aspecto. Dijo que era necesario que el nuevo cargo tuviera tiempo para realizar una "radiografía" de la situación real del hospital y sus centros de salud. Lorente sí garantizó a los presentes que esa reunión se celebrará "antes de vacaciones".
La alcaldesa se ha visto forzada a realizar un ejercicio de memoria selectiva en los últimos días. Ni el martes durante la visita del conseller Cervera ni ayer hizo mención a la moción institucional que el lunes aprobó el pleno del Ayuntamiento que preside, también con su voto, y que fue leída por el concejal de Sanidad, Antonio Ortiz. El texto suscrito por PP, PSOE, Los Verdes y CLr describe la situación del Hospital Comarcal como "preocupante" en cuatro ocasiones; alude a la falta de facultativos que genera "una disminución de la calidad asistencial" y pide a la Generalitat la defensa de la sanidad pública; cita "el gran malestar" que produce esta situación entre los usuarios; solicita la ampliación de especialidades médicas en el hospital y "plazos claros y definidos" a Sanidad para que permitan "subsanar las deficiencias".
Como vicepresidente del Consejo de Salud fue designado el alcalde de Callosa de Segura, Javier Pérez. La Conselleria de Sanidad está desabituada a la hora de convocar este tipo de reuniones de participación ciudadana y citó como representante del tejido empresarial a una persona fallecida el pasado verano.
También llamó como vocal al alcalde de Pilar de la Horadada, Ignacio Ramos, municipio que pertenece ahora al departamento de salud 22 de Torrevieja. En este sentido, fuentes de la gestión privada del hospital y este departamento indicaron ayer que "buscan" a los componentes que podrían conformar este consejo para constituirlo en su área sanitaria.