A. VALDÉS
No hay ninguna serie que cree tanta expectación como ésta, y aunque ya está en Internet, nos vamos a esperar a verla hoy en castellano". Ángel Guerrero, administrativo de 28 años, es uno de los miles de alicantinos que tienen marcado en rojo el día 9 de febrero. Esta noche se estrena en España el primer capítulo de la temporada final de "Lost" (Perdidos), la serie para televisión creada por el guionista estadounidense J. J. Abrams que mantiene enganchados de manera obsesiva a millones de espectadores en todo el mundo desde 2004. La sexta y última temporada, emitida por Fox, fue vista el pasado martes en Estados Unidos por 12 millones de telespectadores hambrientos de respuestas. Su emisión en España ha tenido shares del 12% y una audiencia media de un millón de televidentes en los tres canales que la han emitido. Los adictos en Internet son directamente incalculables. A todos los une la incógnita más popular de la televisión de este siglo: ¿Qué es esa isla?
Al principio no es más que el exótico escenario de un accidente de avión en el que sobreviven medio centenar de personas. "La isla es el personaje principal de "Perdidos". Todo lo que sucede tiene que ver con ella. Es un misterio que te engancha por completo y llegas incluso a elaborar tus propias teorías sobre ella", asegura Virginia Carrión, alicantina de 32 años y trabajadora social de profesión, fanática desde hace un año. Tanto, que ha traicionado a sus compañeros de cine club: no ha resistido hasta hoy y ya lo ha visto por Internet.
Los guionistas de "Perdidos" han sabido dejar suficientes cabos sueltos como para que la imaginación de los fans vuele. Y atar tan bien las pequeñas intrahistorias que las temporadas ni aburren ni desesperan. Ángel es el tipo de adicto fascinado por las alegorías de la serie y los guiños de su argumento. "Soy egiptómano hasta la muerte, y me he percatado de que en "Perdidos" hay mucho del Maat egipcio y referencias al viaje de Ra por el inframundo. El propio humo negro que aparece constante parece la serpiente Apofis", reflexiona. "Trata los dilemas entre el bien y el mal como nunca".
A Altea Ortiz, asesora fiscal de 33 años, le interesa más el aspecto científico y filosófico de la serie. "Nunca he visto nada parecido. Hay referencias filosóficas, enigmas científicos, saltos en el tiempo. Nunca he visto nada igual. Yo no soy seguidora, ya soy fanática". Es de las que "podría haber visto las grabaciones de móvil que se colgaron tras la premier del capítulo", pero, "como la mayoría de la gente, he decidido esperar a verla con calidad de televisión".
Juan es un "perdido" terminal. No le vale una sola dosis de dos capítulos como la que se emite hoy. "Me voy a esperar a que esté toda la sexta temporada en Internet para bajármela y verla del tirón durante un fin de semana", apunta este alicantino de 31 años.
El equipo de Abrams ha prometido respuestas en los capítulos finales. "Tenemos tantas expectativas que no sé si decepcionará, pero por lo menos espero que me digan qué es esa isla", reclama Altea Ortiz. El principio del fin, esta noche a las 22.15 horas en Cuatro y a las 21.30 horas en Canal Fox.
"Mucha gente se ha lanzado a hacer subtítulos por la serie"
John Sanderson, profesor de Traducción Cinematográfica y Teatral en la UA, conoció "Perdidos" a través de una alumna en 2007. "Se levantaba de madrugada para ver el último capítulo y tener listos los subtítulos por la mañana", recuerda el profesor, quien reconoce que "esta serie ha lanzado a mucha gente a hacer subtítulos para no tener que esperar meses a que esté el doblaje". "El fenómeno "fansub" también se salta muchas de las pautas de la disciplina", critica el profesor, aunque admite que "es un lujo tener a las nueve de la mañana una serie que se emitió por la noche en EE UU".