OTR/PRESS. MADRID
El exceso de letra pequeña, su obligada concisión y la velocidad a la que sale impresa en pantalla provoca que, en la práctica, uno de cada tres anuncios televisivos resulte imposible de entener para los espectadores, según la Federación de Usuarios Consumidores Independientes (FUCI); que ha realizado un estudio bajo el título "La letra pequeña en la publicidad televisiva". FUCI analizó un centenar de anuncios emitidos durante el pasado mes de marzo en las distintas cadenas de televisión, de ámbito nacional, para comprobar la velocidad, cantidad, tamaño y concisión de información que aparece en ellos. Asimismo, se estudió el registro que de ésta les queda a los televidentes tras observar que la letra pequeña de la publicidad televisiva, donde se explican las condiciones de contratación de diversos productos o servicios, aparece a una velocidad que puede resultar complicada para su lectura y posterior comprensión.
Así, según este estudio, es prácticamente imposible seguir el texto en la pantalla por la excesiva velocidad en la que se transmite en el 34% de los casos. Mientras, casi la mitad de los anuncios llevan una velocidad media, cuya lectura, en ocasiones, es complicada debido al exceso de información que contiene el mensaje. Por último, sólo en un 19% de los anuncios analizados la letra pequeña aparece en la pantalla lentamente, siendo fácilmente asimilado por el teleespectador. Automóviles, telecomunicaciones y servicios bancarios son los anunciantes con más problemas en este sentido.
Además, el 50% de los anuncios analizados contiene una información excesiva, al haber letra pequeña desde prácticamente el principio hasta el final de éste. Son los anuncios de telefonía e Internet los que mayor carga informativa llevan, seguidos de entidades financieras y créditos rápidos.