18 de enero de 2018
18.01.2018
Investigación

Hallan en un campo el cuchillo del asesinato del ingeniero de Novelda

El asesino confeso explicó a los investigadores dónde lanzó el cuchillo con el que apuñaló ocho veces al marido de su amante en un garaje de València el pasado mes de agosto

22.01.2018 | 02:42
Lugar donde se ha encontrado el arma.

La Policía ha encontrado este jueves en un campo de Riba-roja, en Valencia, el arma empleada en el crimen del ingeniero de Novelda asesinado en un garaje de Patraix el pasado mes de agosto.

Salvador R. L., asesino confeso y amante de la mujer del fallecido, relató a los investigadores tras su detención el lugar donde se deshizo del cuchillo con el que asestó ocho puñaladas a Antonio, en el garaje donde guardaba su coche en la calle Calamocha de València, un crimen presuntamente inducido y planificado por María Jesús, esposa de Antonio, con la que mantuvo una relación sentimental.

Agentes de la Policía Científica y la subsección de Homicidios han abierto un pozo ciego en el lugar donde Salvador lanzó el arma tras el crimen del ingeniero.

El crimen 

Los investigadores del grupo de Homicidios de la Policía Nacional de València siempre descartaron el robo por las circunstancias en que ocurrieron los hechos. El primer detalle que alejaba la idea del ladrón ocasional era el número de cuchilladas y el arma empleada. Antonio, natural de Novelda al igual que Maje, recibió ocho heridas profundas en el tórax, varias de ellas en el corazón, asestadas con un cuchillo cebollero.

Además, el ataque fue sorpresivo y fulgurante, es decir, a Antonio, que se iba a trabajar aquella mañana, le estaban esperando, por tanto conocían sus horarios y no era un encuentro casual con un ladrón de coches, cuyo perfil habitual tampoco encaja con el de alguien que despliegue esa violencia. A ello se le une que el autor no robó nada, ni siquiera del interior del coche cuyo cristal rompió el presunto homicida para simular precisamente lo que menos aparentaba: un robo.

La detención

Una reunión mantenida el 2 de enero en el centro comercial Bonaire, donde se creían a salvo de la Policía, se convirtió en la clave para que el grupo de Homicidios de la Policía Nacional decidiera detener a María Jesús M. C. y Salvador M. L., la esposa del ingeniero civil Antonio Navarro Cerdán y el amante de ella, por el asesinato del noveldense, cometido cinco meses antes en su garaje, en la calle Calamocha de València.

Los investigadores sabían que ambos habían planeado la ejecución del homicidio y, durante casi cinco meses, mantuvieron intervenidas todas sus conversaciones y vigilados sus movimientos con autorización del juez de Instrucción número 14 de València, que instruye la causa. 



El encuentro fue grabado por la Policía y durante el mismo, ambos se incriminaron, ya que abordaron sin tapujos algunos  detalles de cómo planificaron el asesinato de Antonio, por lo que esa cita acabó siendo la clave para precipitar, ocho días más tarde, la detención de ambos cuando salían de sus respectivos domicilios.  Salva fue apresado a media mañana cuando salía de su casa, en Manises, y María Jesús, a las nueve de la mañana en València, cuando salía del piso de su nuevo compañero sentimental, un hombre al que había conocido apenas una semana antes del asesinato a cuchilladas de su marido.
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