Una red obligaba a mujeres chinas a prostituirse y a vivir como mercancía entre mugre

Detienen a 29 personas y realizan 22 registros en Madrid, Valencia, Lleida, Soria, Girona, Zaragoza y Toledo

19.04.2016 | 03:05

Como pura mercancía. Así ha tratado a unas 60 chinas una red, desmantelada por la Guardia Civil, que obligaba a estas mujeres a ejercer la prostitución en pisos y karaokes y a las que alojaba en sótanos insalubres, llenos de mugre, sin ventilación, casi sin luz y vigiladas por un circuito interno de televisión, algunos de ellos en Valencia.

Apenas les dejaban 20 euros de las ganancias que obtenían por sus servicios, las obligaban a ingerir drogas o medicamentos y cuando alcanzaban una edad en la que ya no eran aceptadas por los clientes, unos 40 años, no tenían escrúpulo alguno en «venderlas» por mil euros.

Es la realidad que han podido comprobar los agentes de la Guardia Civil de Soria y de la Unidad Central Operativa (UCO) del Instituto Armado en la operación Gavelo, que ayer explicó en rueda de prensa el comandante Manuel Robles y que se ha saldado, de momento, con 29 detenidos –todos chinos menos un español–, 29 mujeres liberadas y 22 registros.

La operación que se ha desarrollado en la Comunidad de Madrid (con diez registros, dos de ellos en karaokes), Valencia (4), Soria (2), Zaragoza (3), Girona (1), Lleida (1) y Toledo (1). Robles resaltó el «hito» que ha supuesto la colaboración, por primera vez en España y en Europa, cinco agentes de la propia Policía china, que se han trasladado a nuestro país para participar en los registros, asistencia a las víctimas y otras pesquisas, lo que ha facilitado la investigación. También han colaborado las policías francesa y andorrana.

La investigación comenzó hace un año en un local del alterne de la localidad soriana de Adradas, donde fueron identificadas dos mujeres chinas que podrían estar siendo obligadas a ejercer la prostitución y que, según el resultado de las pesquisas, habían sido enviadas allí por el regente de un bazar de Ólvega (Soria). Las mujeres eran captadas en provincias chinas entre familias de clase baja con la promesa de un trabajo bien remunerado, como el cuidado de niños de compatriotas residentes en España.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine