14 de enero de 2016
14.01.2016

Flores apunta al Ayuntamiento de Madrid como responsable de la tragedia del Arena

El empresario admite que encargó más de 17.500 entradas para la fiesta de Halloween pero que sólo se vendieron 9.650 y sostiene que él sólo es un promotor

14.01.2016 | 03:09
En primer término, Mario Flores ayer en el banquillo antes del inicio del juicio.

Miguel Ángel Flores, el principal imputado por la tragedia del Madrid Arena, quiso dejar claro ayer que simplemente es un promotor de eventos, el «cliente final» del recinto, propiedad y competencia de otros. Lo intentó en las tres horas y media que duró su comparecencia en el juicio por las muertes de tres jóvenes durante la noche de Halloween de 2012. Una comparecencia en la que echó algunos balones fuera, aunque se tuvo que quedar con algún otro. Y en alguna jugada, el esférico se le enredó.

La segunda sesión del juicio comenzó puntualmente, como pidió la presidenta del tribunal, María Luisa Aparicio, a las 9.30 horas con un vídeo inédito de la tragedia que pudo ver el principal acusado. También lo vieron los padres de una de las víctimas, Cristina Arce, los únicos familiares que acudieron al juicio y que escucharon las explicaciones de Flores, que avisó que no respondería preguntas de las acusaciones ni las otras defensas.

A lo largo de su intervención ofreció cifras y datos contradictorios, pero siempre tratando de dejar claro que la responsabilidad en la planificación y desarrollo del evento recae en el Ayuntamiento de Madrid, en concreto, en Madrid Espacios y Congresos (Madridec) y en Seguriber, la empresa de seguridad externa contratada por el Consistorio. Relató que nunca le enseñaron un Plan de Autoprotección, que el recinto no tenía licencia de funcionamiento, que no le advirtieron de distribuir el aforo por plantas y que no tenía «ninguna competencia en seguridad». «No acuso al Ayuntamiento, sino a las personas que conocían en el año 2010 que las cosas se hacían mal y que a mí me lo hacían hacer mal», explicó Flores..

Al principio estaba titubeante, pero a medida que ha ido transcurriendo su declaración, Flores se iba viniendo arriba, sobre todo después de los bailes de cifras sobre entradas vendidas, encargadas, repartidas a los VIP, destruidas, contabilizadas, en urna o en el ordenador... Un mareo de cifras que desde luego ayer no despejaron la principal incógnita: ¿hubo o no sobreaforo? ¿Cuántas vendió Diviertt, la empresa de Flores?

Tenso y nervioso, Flores señaló que encargó 17.500 entradas a una imprenta; es decir, 7.000 más que el aforo que Madridec le comunicó. No obstante, dijo que imprimir más entradas de las que se van a vender es una práctica «habitual» en eventos de estas características. Pero la confusión llegó minutos después, cuando el empresario ofreció dos cifras distintas de entradas vendidas.

En primer lugar, dijo que se vendieron 9.650 entradas, si bien las cifras no concuerdan, puesto que físicas aseguró que fueron 5.650 y digitales 5.578, lo que suma un total de 11.228. «No salen las cuentas", señaló la fiscal.

Para Flores, la causa de la tragedia no fue ni el botellón del exterior, ni las bengalas ni que se hubieran podido colar algunas personas. Tras confesar que había visionado horas y horas de vídeos y compartido informes con peritos y expertos, el empresario tiene su propia conclusión: fue un problema de flujos en una zona de tránsito en la que confluyeron cientos de asistentes. Por lo demás, Flores pasó del «no recuerdo» a intentar convencer de que su empresa no es más que una promotora de eventos, sin competencias de seguridad. A pesar de no tenerlas, el acusado no quiso pasar por alto algunas cosas que su empresa ha hecho sin tener obligación para ello, como disponer de una enfermería en los eventos.

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