Andreas Lubitz, el piloto de Germanwings que causó la catástrofe en la que murieron 150 personas, llevaba un diario donde consignaba «momentos felices» como parte de una terapia contra la depresión a la que se sometió, asegura el semanario alemán «Der Spiegel» en su edición digital.

La revista asegura haber tenido acceso a información de la fiscalía de Düsseldorf, que investiga la tragedia en Alemania, de la que se desprende que Lubitz estaba en un tratamiento que incluía tanto el diario como el consumo de medicamentos. En el diario, Lubitz procuraba describir positivamente su estado de ánimo, con expresiones como «en general todo está bien» o a través de emoticonos sonrientes.

Según la misma fuente, el psiquiatra que trataba a Lubitz le había prescrito somníferos y el antidepresivo Mirtazapin. La fiscalía, además, encontró la vivienda de Lubitz otros tres psicofármacos.

El 26 de marzo de este año, Lubitz era el copiloto del vuelo que cubría la ruta Barcelona-Düsseldorf y en un momento en que el capitán abandonó la cabina para ir al servicio se encerró con llave y estrelló el avión contra los Alpes franceses.