Dos policías locales de Altea niegan en el juicio la detención ilegal de una prostituta

Los agentes declaran que metieron a la mujer en el coche policial por no querer identificarse

09.09.2015 | 00:31
Un momento del juicio ayer en la Audiencia.

Dos policías locales de Altea juzgados ayer en la Audiencia negaron ante el tribunal la detención ilegal de una prostituta y aseguraron que metieron a la mujer en el coche oficial porque se negaba a identificarse y que una vez dentro les mostró la documentación y la dejaron en libertad.

Los agentes iban a ser juzgados junto a otros dos policías de Altea por otros hechos ocurridos con los dueños de un pub que denunciaron ser objeto de acoso, pero al no haber declarado ninguno en la instrucción como imputados por delitos de lesiones psicológicas y contra la integridad moral la Audiencia acordó anular esta acusación y desgajarla para retrotraer las actuaciones al juzgado instructor.

Sobre el incidente con la joven los agentes explicaron que acudieron a una zona de Altea con el fin de prevenir un foco conflictivo de prostitución y tras ver a una pareja manteniendo relaciones en un coche le pidieron a la prostituta que devolviera los 20 euros que le pagó el hombre y que se identificara. Al no hacer caso a continuos requerimientos uno de los agentes le dijo que entrara al coche que estaba detenida, aunque el policía matizó que se trataba de una expresión y que entró sin esposas con el único fin de que se identificara, como así hizo y luego quedó libre.

Sobre la petición del dinero los policías explicaron al tribunal que había un protocolo establecido por la jefatura de la Policía Local para hacerlo con el fin de tratar de erradicar la prostitución ante las continuas quejas de vecinos.

Otro de los delitos objeto del juicio es la presunta falsedad de un atestado para encubrir la agresión a un conductor y simular que conducía ebrio. Los dos agentes negaron que agredieran al conductor y aseguraron que iba bebido.

Por otro lado, uno de los policías negó también que extorsionara al dueño de un taller porque le reclamaba 36 euros del arreglo de su moto. El agente indicó que pagó la reparación y sobre la acusación de multar durante seis meses solo a los coches relacionados con el taller que estaban mal estacionados y a otros no el acusado explicó que él denunciaba los vehículos que estaban encima de la acera.

El juicio concluirá hoy en la Audiencia y los dos agentes se enfrentan a sendas penas que pide el fiscal de 14 años y diez años y medio de cárcel, así como ocho años de inhabilitación.

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