Los tres muertos de la avioneta que se ha precipitado hoy al suelo cerca de Castalla (l'Alcoià) son una adolescente de entre 13 y 14 años, su padre y su tío, éste último instructor de vuelo, han confirmado a EFE fuentes de la investigación.

Aunque en un principio los efectivos de emergencias que acudieron al lugar del siniestro apreciaron que los tres fallecidos eran adultos, finalmente se ha comprobado que la mujer es menor de edad, de entre 13 y 14 años.

Tanto ella como su padre, de 48 años, son vecinos de Castalla y, según las mismas fuentes, ambos tomaron el aparato con su tío, un instructor de unos 40, dentro de un vuelo turístico para hacer fotografías desde el aire.

Los indicios apuntan que el aparato no chocó contra nada en pleno vuelo y que pudo registrar algún fallo mecánico que obligó al piloto a intentar un aterrizaje de emergencia, sin éxito.

Sin embargo, las conclusiones aún no son definitivas a la espera de la investigación abierta por la policía judicial de la Guardia Civil.

El siniestro ocurrió a las 12.37 horas junto a la carretera que une Castalla con la cima del Xorret de Catí, a unos 500 metros de esta población y en las inmediaciones de un instituto, el cual estaba cerrado por ser día festivo en la Comunitat Valenciana.

La avioneta había despegado poco antes del Aeroclub de Mutxamel, cerca de la capital alicantina, y su caída fue vista por varios testigos, que avisaron al "112".

Cuando llegaron los servicios de emergencias sanitarias no pudieron hacer nada por los accidentados, ya muertos y cuyos cuerpos fueron trasladados en torno a las 15 horas al Instituto de Medicina Legal para una autopsia.