AGENCIAS. IBIZA
Un niño y una niña de 2 y 3 años, ambos de nacionalidad ecuatoriana, fallecieron ayer en Ibiza por inhalación de humo al declararse un incendio en su domicilio, en el que se encontraban solos, según informaron fuentes del 061. Los dos niños, según detallaron las mismas fuentes, murieron asfixiados por la densa humareda que provocó el incendio y el médico del 061 que se personó en el lugar de los hechos, en el número 31 de la calle d'Enmig de Ibiza, no pudo hacer nada por salvar sus vidas. Los padres de los pequeños, que llegaron a la casa mientras intervenían los Bomberos, fueron atendidos durante toda la tarde por un psicólogo del servicio de emergencias 112.
Una patrulla de la Policía Local de Ibiza fue la primera en personarse en el lugar alrededor de las 18 horas, tras recibir una llamada de unos vecinos alertando del humo en una vivienda próxima.
A su llegada, según explicaron fuentes del Ayuntamiento de Ibiza, ya no había fuego, si bien el intenso humo les impidió el acceso al interior de la vivienda, un edificio de dos alturas a la que el fuego afectó en toda su parte inferior. El cuerpo de Bomberos del Consell Insular fue el encargado de rescatar los cuerpos sin vida de los dos niños y asumió la investigación para determinar las causas que pudieron provocar el fuego.
En principio, la hipótesis que barajan las autoridades apunta a un posible chispazo en una de las estufas de la casa. Al parecer, éste prendió un colchón y unos plásticos que se encontraban cerca y provocó de inmediato una densa humareda. Al ver el humo saliendo al exterior, varios vecinos de la zona trataron de acceder a la casa forzando la puerta, aunque no lograron entrar.
Al mismo tiempo, los residentes dieron aviso a los Bomberos, que acudieron al lugar pasados 20 minutos. Los efectivos del Consell Insular de Bomberos rescataron a los pequeños y los sacaron a la calle, donde fueron atendidos por personal médico. De hecho, hasta allí acudieron dos UVI móviles y un Soporte Vital Básico. Sin embargo, los médicos sólo pudieron certificar la muerte de los dos pequeños. Los padres de los niños llegaron en esos momentos a la zona y tuvieron que recibir asistencia psicológica. Al parecer, según relataron algunos vecinos, la familia llevaba tan solo dos meses residiendo en la casa.