AGENCIAS
E
l Cuerpo Nacional de Policía ha detenido a cuatro personas por su presunta implicación en la muerte de Mari Luz Cortés, la niña de 5 años cuyo cuerpo apareció 54 días más tarde de su desaparición flotando en aguas de la ría onubense. Los detenidos, según confirmaron a Efe fuentes de la investigación, son Santiago del Valle García, de 52 años y principal sospechoso, que además cuenta con antecedentes por abusar de su hija; su mujer, Isabel García; y una hermana y un hermano suyos. A los cuatro se les imputa un delito de "homicidio involuntario".
El matrimonio fue detenido a primera hora del martes en la estación de autobuses de Cuenca, al bajar del autobús que los había trasladado desde Pajaroncillo, localidad de unos 100 habitantes de la serranía de Cuenca en la que ambos residían desde Navidad, y han prestado declaración ante la Policía en dicha ciudad. Las fuentes han indicado que el principal imputado -que cuando ocurrieron los hechos vivía con su mujer y su hermana a escasos metros del domicilio de la niña en Huelva, en el barrio de El Torrejón- ha declarado a los agentes que la muerte de Mari Luz se produjo de forma involuntaria, aunque ha reconocido que le taparon la boca.
El principal sospechoso y sus dos hermanos se encuentran a la espera de pasar a disposición judicial, mientras que su mujer ha quedado en libertad con cargos.
Desde el primer momento de la desaparición de la niña, la Policía y la familia sospecharon del detenido, hasta el punto de que fue apresado en Granada pero fue puesto en libertad por falta de pruebas.
Tanto Santiago del Valle como su mujer habían sido condenados en 2002 en Sevilla por abusar sexualmente de su hija de 5 años, delito del que culparon a un profesor del colegio de la niña y por el que reclamaron 60.100 euros y por el que finalmente fue condenado el ahora detenido a dos años y nueve meses de cárcel.
Juan José Cortés, el padre de Mari Luz, mostró ayer su deseo de que el presunto homicida de su hija "no burle la Justicia" y que pague por lo que ha hecho. En rueda de prensa en la Plaza Rosa, donde reside con su familia en Huelva, Juan José dijo que espera que el detenido no pueda escudarse en posibles problemas psicológicos o psiquiátricos para eludir la acción de la Justicia y rechazó su versión que señala que la muerte fue un accidente. "Ese señor es culpable de un asesinato, ha matado a mi hija y tiene que pagar por ello, no sólo él, sino también sus cómplices", recalcó. "No le deseo a nadie, ni siquiera al asesino de mi hija, ni uno de los 54 días que yo he pasado buscándola, por eso le pido a la Justicia que actúe con rotundidad para que esto no vuelva a pasar", apuntó Cortés. Tanto en Huelva como en Cuenca hubo concentraciones de apoyo.