EFE
Para las más de mil organizaciones que forman la Alianza, las reformas que se inicien tras la reunión de Washington "deberán modificar las bases del actual sistema financiero internacional y suprimir los mecanismos que han obstaculizado las mejoras sociales y los avances económicos de los países del Sur", han informado en un comunicado.
"Este nuevo sistema no puede fundamentarse en la impunidad de los movimientos financieros de capitales. Es fundamental si realmente se quiere erradicar la pobreza, fortalecer los derechos humanos, extender la democracia y avanzar hacia la sostenibilidad", han asegurado.
Aunque consideran que la reunión del G-20 no tiene "legitimidad democrática para tomar decisiones planetarias", le han exigido que trabaje "políticamente" para suprimir todas "aquellas estructuras financieras y mecanismos institucionales que han generado un crecimiento económico mundial desigual y precario y han empobrecido a una gran parte de la humanidad en las últimas décadas".
A juicio de la Alianza, "esta nueva ordenación de las relaciones financieras internacionales debe basarse en la transparencia", para lo que es necesario "fijar internacionalmente unas normas precisas sobre la transparencia, que las corporaciones internacionales deberán cumplir en cualquier territorio".
Por ello, ha apostado por "un proceso inclusivo y abierto con la participación de los gobiernos y la ciudadanía" para "implantar un nuevo sistema financiero internacional justo que responda a los intereses de toda la humanidad, principalmente de aquellas personas y colectivos que más lo necesitan".