Andrés Montero Gómez
La falacia del SAP
En una época marcada por la desconfianza hacia la clase política y por una compleja situación económica que tiene sus raíces, entre sus muchas vertientes, en una negligencia de lo público en la supervisión del interés de unos pocos a costa del bienestar de los muchos, reflexiones como las de Emilia Caballero, adjunta primera del síndic de Greuges de la Comunidad Valenciana, publicada en este diario el 23 de marzo en la tribuna de opinión, resultan reconfortantes para la ciudadanía. Ella es uno de los primeros cargos públicos a escala nacional en denunciar públicamente la instrumentación que, por parte de una serie de sectores con intereses ajenos al bienestar colectivo, se está haciendo de una falacia psicolegal denominada «síndrome de alienación parental» y abreviada SAP. Desacreditado jurídica y psicológicamente hace décadas en los EE UU el presunto SAP se ha demostrado como una forma de victimizar nuevamente a las mujeres en casos de violencia de género. Así, el SAP está siendo utilizado en procesos legales para sembrar dudas sobre la idoneidad de la mujer como madre y para desactivar acusaciones de violencia de género. Igual que en sus orígenes hace más de 20 años en los EE UU el SAP era un artefacto destinado a sembrar la duda en causas de abuso sexual infantil cometidos por hombres, trasladando la carga de la prueba desde el abusador a la madre del niño/a abusado, hoy en España intenta hacerse lo mismo pero en casos de violencia de género. El CGPJ ya ha emitido recomendaciones sobre su desestimación, pero continúa apareciendo y siendo aceptado en juicios. ¿Cuántas Emilia Caballero serán necesarias antes de que reconozcamos lo que ya llevamos décadas sabiendo?
Andrés Montero Gómez
Instituto de Psicología de la Violencia