RUBÉN ALFARO BERNABÉ
Vivimos días complejos, días de dificultades en las economías familiares y empresariales, pero también vivimos días en los que no cabe la resignación. La situación en la que nos encontramos, no sólo puede ser analizada desde las cifras y los porcentajes macroeconómicos para intentar buscar soluciones inmediatas. Debe ir más allá, debemos despertar y observar lo que ocurre en nuestra sociedad.
En este esquema se debe poner en valor la ideología, el tiempo de la ideología. Pero también defendemos la ciudadanía y el alcance de ésta. Todo lo contrario que hace la derecha eldense que abandera Adela Pedrosa. Es penoso que mi alcaldesa lleve en el coche oficial un cargamento de "sambenitos" con el único objetivo de "señalar" e identificar a los que ella sentencia si pueden ser eldenses de primera o eldenses de saldo; para luego, utilizando el Ayuntamiento de todos, perseguirlos políticamente. Y enlazando estos asuntos, empieza ya a ser preocupante en Elda la falta de liderazgo de Pedrosa frente a los retos de la ciudad y de sus ciudadanos para los próximos años. Es cierto que cada uno puede interpretar el liderazgo político como le venga en gana, y ella es muy feliz "tirándose" por los columpios que inaugura semanalmente, o con la pala de padel posando para la galería. Pero sin embargo hace falta un revulsivo y la alcaldesa decididamente no lo es.
Se necesita un liderazgo que sepa por dónde hay que llevar la ciudad, que conozca su capital humano e intelectual y que planifique su proyección de futuro; que afronte el reto de la investigación, la tecnología y el desarrollo sostenible, y que impulse la actividad comercial y empresarial de nuestra industria zapatera como bandera de nuestro desarrollo económico que garantiza el bienestar de los eldenses. Naturalmente a esos hay que añadir, entre otros, la respuesta que se deberá trazar al estancamiento demográfico y la estrategia a definir para competir con ciudades próximas a Elda en materia de ocio, comercio y oferta laboral frente a la nula actitud actual. Pero mucho me temo que estas palabras a la alcaldesa le sonarán a chino. Para finalizar, quiero reivindicar el respeto y de la educación. No es tolerable que el PP la emprenda con los socialistas utilizando la mala educación, el insulto y la descalificación. Me siento orgulloso de que los que me rodean, mis familiares, mis amigos, mis compañeros de partido y mis conciudadanos siempre digan que lo más importante es hablar con educación y respeto; sobre todo la gente más mayor, generalmente de bien, que es la que recuerda que no quieren ver a jóvenes zambullidos en actitudes de arrogancia, intolerancia y prepotencia que recuerdan a antiguos caciques que la inmensa mayoría queremos olvidar.