VICTORIA BUENO
Criba sorprendente", "tongazo" o "escabechina" son algunos de los términos que emplean numerosos docentes interinos que se han presentado a las oposiciones de enseñanza y han visto frustradas sus esperanzas de pasar a la segunda fase, la del concurso de méritos, porque no han sacado ni siquiera un 5. "Vamos a reclamar porque no sabemos qué es lo que hemos hecho tan mal. Casualmente me ha tocado el mismo tema que el año pasado -decía uno de ellos en uno de los tribunales de San Vicente del Raspeig que prefiere guardar el anonimato- y de más de un 6 que saqué entonces de nota apenas me han dado ahora un 4, tras haberme preparado incluso mejor en una academia".
Junto a este interino otros muchos opositores hacían cola ayer ante sus respectivos tribunales con la intención de reclamar, pero ninguno quería dar su nombre "por temor a represalias". Saben que casi con toda probabilidad trabajarán el curso que viene aunque sin oportunidad de sacar la plaza, pero consideran "muy injusto" lo sucedido.
Este año las plazas se han repartido por cada tribunal con la intención de aportar más equidad al sistema, pero la "perversión del nuevo modelo", como opina Javier González Zurita, delegado de Fete-UGT, ha llevado a muchos de los examinadores a ajustar el número de aprobados de la primera fase al del total de plazas disponibles, con lo que "de concurso oposición se queda en oposición pura y dura porque no se deja opción a presentar los méritos por años de trabajo", añaden también desde el STEPV. "Las notas han sido o muy bajas o muy altas. Curiosamente escasean calificaciones entre el 5 y el 7", concluyen.