MANUEL DOPAZO
La alcaldesa de Alicante, Sonia Castedo, ha suscrito un convenio con Ikea y con Enrique Ortiz, en el que se compromete a que el Ayuntamiento apruebe, antes de fin de año, las medidas urbanísticas que permitan que la multinacional sueca pueda instalarse en el plan parcial de Rabasa. En el convenio, que deberá ser ratificado por el pleno, se pone de manifiesto el interés municipal por que Ikea se instale en Alicante, y se fijan los plazos para que pueda empezar a construirse a comienzos de 2011.
En el convenio para la implantación de Ikea en Alicante, que fue suscrito el pasado lunes, el Ayuntamiento no sólo se compromete a tramitar "con la mayor celeridad posible" los cambios urbanísticos para que la empresa pueda instalarse, sino que incluso fija los plazos concretos. Así, estos cambios urbanísticos, que suponen la modificación del vigente Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) y del plan parcial de Rabasa, deberán exponerse al público por el plazo establecido de un mes antes del 30 de julio, y a la conclusión de la misma, antes del 30 de agosto, el Ayuntamiento dispone de un plazo máximo de dos meses para su aprobación. Además, los documentos deberán remitirse a la Conselleria de Urbanismo para su aprobación definitiva al día siguiente de la aprobación municipal. Todo esto significa que el 30 de octubre el Ayuntamiento deberá haber concluido una tramitación que, en condiciones normales, se suele prolongar alrededor de un año.
Los plazos establecidos ya están contando, puesto que Viviendas Sociales del Mediterráneo, la mercantil promovida por Enrique Ortiz y adjudicataria del plan de Rabasa, ya presentó el martes en el Ayuntamiento los documentos con los cambios a efectuar en el PGOU y en el propio plan parcial para que Ikea sea viable.
El compromiso municipal no acaba aquí ya que para que Ikea pueda empezar a construirse es necesario que se aprueben los proyectos de urbanización y reparcelación de Rabasa. A este respecto, Sonia Castedo se compromete a aprobarlos antes de terminar 2010, por lo que Ikea debería empezar a implantarse a comienzos de 2011, una vez obtenga la licencia de obras.
Los terrenos del Rabasa seleccionados por la multinacional sueca para construir su centro comercial de Alicante son los situados en la avenida de la Universidad, entre el acuartelamiento militar y la rotonda de la autovía. Es precisamente esta ubicación el mayor obstáculo para la mercantil escandinava, ya que el vigente PGOU sólo permite a los grandes comercios, como es el caso de lkea, implantarse en zonas concretas, especialmente de la Vía Parque, pero no en Rabasa.
La subsanación de esta situación se consigue añadiendo al artículo 95 del PGOU, que es el que regula la actividad comercial, un punto en el que se autorizan grandes comercios en la "zona comprendida entre la Autovía A-7, la avenida de la Universidad y el acuartelamiento militar de Rabasa". Junto a este cambio hay otro para que en la edificabilidad y superficie construida no computen los malls o zonas de distribución y comunicación, las entreplantas vinculadas a locales de planta baja, y otros elementos.