ANA MUELAS
El ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, y el presidente del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), Antonio González Marín, firmaron ayer el contrato de cesión de la antigua Estación de Murcia al recién creado, consorcio público de la Casa del Mediterráneo. De este modo, la estación pasará a convertirse en la sede de la Casa y en una referencia internacional para el diálogo, el encuentro y la convivencia.
El consorcio que desde ahora se hace responsable del inmueble está integrado por el Gobierno central, la Generalitat Valenciana y los ayuntamientos de Alicante, Benidorm y Xàbia (estas dos últimas por acoger las subsedes). El acuerdo prevé la cesión del uso del recinto por 30 años, prorrogable por periodos quinquenales sucesivos, y establece el compromiso de la Casa del Mediterráneo para realizar la rehabilitación integral en un plazo máximo de cinco años.
Anuncio electoral
De esta manera, se da el pistoletazo definitivo a un proyecto anunciado el 17 de mayo de 2007 en Alicante por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, durante un mitin electoral.
La falta de acuerdo entre las administraciones implicadas ha dilatado la constitución del consorcio gestor de la Casa hasta tal punto de no cumplir las previsiones que inicialmente se hicieron, y que afimaban que a finales de 2008 ya estaría en servicio. A pesar incluso, de tratarse de un trámite fundamental para iniciar las obras de rehabilitación de la Estación de Murcia y la programación de los contenidos que se llevarán a cabo en la misma.
Mientras las obras de reparación del inmueble se llevan a cabo hasta que esté mínimamente acondicionado, lo cual se prolongará varios años, deberá ocuparse una sede provisional, ya que Miguel Ángel Moratinos ya ha anunciado la celebración de un primer acto a nivel internacional.
El Ministerio ya ha acordado que la socióloga alicantina Yolanda Parrado Marcos dirija esta iniciativa, similar a la Casa de América (Madrid) y de Asia (Barcelona), y que está previsto que comience a desarrollar actividades antes del fin de 2009.
INSTALACIONES
El inmueble ha recuperado la "decencia"
Después de años en que la administración local, la estatal y el Administrador de Infraestructuras de Fomento (Adif), esquivasen la responsabilidad de la limpieza y mantenimiento de la antigua Estación de Benalúa, el cambio de la titularidad del inmueble permitirá finalmente que se lleve a cabo una rehabilitación del edificio fechada en un límite, de máximo cinco años. Tras varios incendios y muchos contenedores llenos de escombros retirados de la estación ferroviaria, el interior del edificio recibe, casi libre de desechos y con las puertas de la verja que le rodean abiertas, a los curiosos que quieran asomarse a ver la que será la próxima sede de la Casa del Mediterráneo.
Testigos en las grietas, tabiques en los huecos y ventanas tapiadas y reforzadas, han hecho posible que el emblemático inmueble de la ciudad, soportara el paso de los años. El inmueble había sido catalogado como de conservación general en el Plan Especial de Edificios protegibles.
En abril de 2008 el Ayuntamiento de Alicante emitió un decreto donde obligaba a Adif a acometer la retirada de escombros de la estación máximo diez días y el inicio de las obras de rehabilitación en un plazo de seis meses, y cuyo incumplimiento derivaría en la imposición de hasta diez multas coercitivas. Pero ni multas, ni rehabilitación se llevaron a cabo tras apelar interminables recursos.