CLARA R. FORNER
El Ayuntamiento levantó ayer la primera acta de denuncia de la operación que ha iniciado para erradicar el abandono de excrementos de perros en la vía pública. El dispositivo para pillar in fraganti a los infractores, organizado en San Blas, fue el primero que se ha montado tras la reciente entrada en vigor de la nueva ordenanza de limpieza. En él participaron dos inspectores de la empresa concesionaria de la limpieza viaria (Inusa), un coordinador de la Concejalía de Atención Urbana, un mando y cuatro agentes de la Policía Local.
La nueva ordenanza municipal de limpieza establece sanciones de hasta 200 euros -antes eran sólo 30- por no recoger las deyecciones de los animales en la vía pública. El responsable de la Concejalía de Atención Urbana, Andrés Llorens, ha querido que la implantación de la normativa resulte "realmente efectiva" para conseguir una ciudad más limpia no sólo en cuanto a excrementos, sino también en otras materias como las pintadas, explican fuentes de la citada área. Por tanto, indican, "el principal esfuerzo del concejal, con un gran apoyo de la alcaldesa, Sonia Castedo, y del edil de Seguridad, Juan Seva, ha sido establecer mecanismos de intervención y coordinación entre la empresa Inusa, Atención Urbana, la Policía Local y el poder judicial". Estos departamentos han mantenido varias reuniones para coordinarse y montar dispositivos como éste.
"Hemos podido observar que la mayoría de los propietarios de mascotas llevan bolsas y recogen los excrementos", apuntan fuentes de la Concejalía tras esta primera experiencia de ayer. En la zona donde se realizó el control pasearon 15 personas con perros pero sólo uno de ellos dejó sin recoger el excremento de su can. La actuación fue detectada por los inspectores, que van de paisano, quienes fotografiaron al infractor, el perro y el excremento. Además, requirieron de inmediato la presencia de la Policía para que identificara al infractor y levantara acta. El hombre había salido a pasear al perro indocumentado, por lo que tuvieron que acompañarle a su domicilio para recabar sus documentos y levantar el acta-denuncia. Los miembros del dispositivo comprobaron con curiosidad que este ciudadano regresó a la plaza minutos más tarde con otra persona, que le fotografió recogiendo un excremento distinto al que había depositado su mascota. "No sabemos con qué fin ha realizado tan escatológico reportaje", apuntaron las citadas fuentes municipales.
Una dirección para enviar foto-denuncias
La actuación de ayer se enmarca en un plan más amplio que contempla, por ejemplo, la entrega de carnés a los buenos propietarios de animales. Además, la Concejalía de Atención Urbana quiere que los ciudadanos ayuden a detectar a los dueños de mascotas que ensucian la ciudad. Con este fin, tiene previsto colocar hacia el mes de septiembre carteles en los zaguanes de los edificios llamando a la responsabilidad de los propietarios y a la colaboración del resto de los ciudadanos animándoles a enviar foto-denuncias a una dirección de correo electrónico, cuya dirección se comunicará.
De este modo, cuando el Ayuntamiento reciba la información de casos concretos de dueños de animales que no recogen los excrementos, se montarán dispositivos como el de ayer para localizar a los infractores y levantar actas de denuncia.
Otras iniciativa que todavía se está barajando, señalan las mismas fuentes, pasa por distribuir banderitas entre la población para que las planten en los excrementos con el fin de que los demás paseantes vean el obstáculo y llamar la atención de los propietarios. Con éstas y otras acciones el Ayuntamiento pretende demostrar que va en serio en esta campaña de limpieza.