C. R. F.
El Plan de Tabarca permite conservar las tres manzanas de bungalows que en su día levantaron el ex alcalde de Tabarca Pascual Orts y la empresa Creación de Epistemes. Sin embargo, establece la "intención de respetar al máximo la vivienda tabarquina", manteniendo las que ya existen y estableciendo que las nuevas respondan a esa tipología.
La Ley de Costas fija a nivel general una servidumbre de paso en seis metros y una franja de servidumbre en 20 metros. Varios bungalows entran en la zona de 20 metros y uno en la de seis. El documento ordena mantener las alineaciones de las edificaciones que existen actualmente, salvo donde invadan la muralla para recuperarla y, de paso, respetar la franja de seis metros. Las nuevas construcciones sí deberán ajustarse a la línea de 20 metros como mínimo desde la ribera del mar.
Petición para demolerlos
Esquera Unida ha exigido "ilegalizar de una vez por todas las edificaciones residenciales que se han construido sobre terrenos de las servidumbre de tránsito y de protección del dominio público marítimo-terrestre aprovechándose del excesivamente largo periodo de tramitación del plan". El portavoz del colectivo local de EU, Miguel Ángel Pavón, opina que "el plan debería contemplar la demolición de esas viviendas por incumplir la Ley de Costas, así como impedir nuevas edificaciones que seguramente se pretenden vincular a un turismo de lujo y yate que presionará para que se amplíe el actual Puerto", destruyendo los fondos marinos.
Pavón rechaza la "pretensión de macizar el interior del recinto amurallado con nuevas edificaciones" y de levantar tramos de muralla que nunca han existido. A su juicio sería "falsear la historia" y alterar la trama urbana "que supuestamente está protegida como Bien de Interés Cultural para favorecer posibles pelotazos en el suelo afectado de la isla".