E. G. B.
Su salud, tras 24 días consumiendo sólo bebida isotónica, se mostraba ayer evidentemente resentida. En silla de ruedas abrió una manifestación apoyada por entre cien y doscientas personas. Entre el grupo; la familia, unas decenas de vecinos del pueblo y compañeros del sindicato CNT venidos en autobús desde otros puntos de la Comunidad, Madrid, Murcia o Granada.
Como se recordará, Gracia comenzó su protesta al ser despedido por su reacción a una sanción y desde entonces la empresa no ha cedido, según su versión. El caso tendrá que solucionarse, previsiblemente, en los tribunales, pues él asegura que no volverá a comer "mientras el cuerpo aguante".