VICTORIA BUENO
Teñir los colegios e institutos con telas, lazos, pegatinas y pancartas en los que predomine el color amarillo es la premisa acordada por la Plataforma en defensa de la enseñanza pública para llamar la atención sobre las deficiencias que arrastran los centros públicos y que ya se encuentran en un nivel considerado de alerta y precaución, como el amarillo de los semáforos. "Porque no queremos que se llegue al rojo damos este toque de atención", señalaba un portavoz ayer en el transcurso de la primera movilización general celebrada en Alicante ante la sede territorial de Educación, previa a la huelga convocada para el día 28 de este mes. Algo más de doscientos padres, profesores y alumnos junto al STEPV, Fete-UGT y CC OO, directores de centros, representantes de Escola Valenciana, de la asociación de inspectores y del PSPV y EU desplegaron sus pancartas reivindicativas con los casos que han protagonizado las últimas semanas: quejas de colegios e institutos como el Virgen del Remedio y Bahía Babel de Alicante, La Hispanidad de Elche o Las Norias de Monforte: "Con la educación no se juega", "Por una mala gestión, Font de Mora dimisión" o "La educación mejoraría sin ti, Font de Mora non grato (en chino)" jalonaron la calle durante dos horas. "Queremos que los distintivos amarillos cuelguen también de los balcones", dijeron los manifestantes.