SERGIO ILLESCAS
Aunque en España todavía se encuentre en paños menores, la animación en el cine nos ha deleitado durante décadas con joyas como "¿Quién engañó a Roger Rabbit?", "El cristal oscuro" o las recientes "El viaje de Chihiro" y "Shrek". La provincia de Alicante cuenta con un grupo de cineastas que se deja querer por esta creativa vía del séptimo arte, como es el caso de Pablo Llorens, Irene Iborra y Sam3. Este trío participa, cada uno con un proyecto diferente, en la XIII edición de la Muestra Internacional de Cine de Animación de Cataluña (Animac), que desde el pasado lunes hasta el domingo mostrará en Lleida las mejores creaciones animadas realizadas últimamente en España.
El alcoyano Pablo Llorens es, sin duda, el referente español de cine hecho con plastilina. Según él, porque "soy el más viejo", pero en su currículum cuenta con un par de Goyas que avalan su calidad. En la sección oficial de Animac presenta "Chokopulpitos (Marketing y Cefalópodos)", con el que trata de parodiar los géneros publicitarios, el mundo de la venta y la manipulación de los consumidores. "Realmente, muerdo la mano que me da de comer, porque en mi productora también hago algún que otro anuncio", sostiene Llorens, que entre sus publicidades más emblemáticas se encuentra la que realizó para la llegada del euro.
En este cortometraje, cuyo guión se construye a través de anuncios sobre los "Chokopulpitos" -un bombón con forma de pulpito-, introduce como novedad seres humanos reales, "sobre todo por experimentar y hacerlos más excitantes visualmente".
Irene Iborra, al igual que Llorens, también utiliza la técnica del "stop-motion" (ir grabando muñecos toma a toma para recrear un movimiento), en los cortometrajes que realiza. Estudió Física en Alicante y una beca Erasmus le llevó a Francia, donde, trabajando en un cine, comenzó a verse seducida por un tipo de películas que no llegaban a España. A partir de ahí, su vida profesional dio un gran viraje y actualmente tiene una productora en Barcelona, Citoplasmas, con la que ha llevado a cabo el cortometraje que presenta en la sección infantil de Animac, "Quiero ser tortilla", que relata la historia de mazorcas de maíz transgénico que son víctimas del uso de los alimentos para llenar el depósito de los coches.
El ilicitano Sam3 maneja diferentes vías de expresión creativa. De hecho, el festival ha decidido contar con él para explotar dos de sus facetas artísticas: la animación y el grafiti. Sam3, por un lado, presenta en la sección oficial "Ouroboros", un corto, también de "stop-motion", que no pretende contar nada en concreto, "simplemente es una improvisación, otro tipo de narración...". Una manera de entender el arte con la que también comulga cuando se enfrenta a un lienzo urbano (pared, muro, etc). Animac le ha propuesto que decore una de las paredes de la ciudad de Lleida. Algo que seguro no le cuesta demasiado, ya que con sus dibujos ha pintado paredes de diferentes ciudades como Sicilia, Londres, São Paulo o Berlín.