EFE
Todo aquel que hoy accedía a su cuenta en Facebook era recibido por un mensaje que decía que, debido a la reacción de los usuarios, "hemos decidido volver a nuestros antiguos términos de uso mientras resolvemos las cuestiones que la gente ha señalado".
Las condiciones de uso de la red introducidas hace dos semanas -esa letra pequeña que todos firmamos y pocos leemos antes de hacernos usuarios- especificaban que Facebook tiene el derecho a usar libremente todo lo publicado por sus miembros, incluso si ya se han dado de baja.
Los cambios pasaron desapercibidos hasta este domingo, cuando el blog estadounidense Consumerist los hizo públicos.
"Todo lo que subas a Facebook puede ser utilizado por esta empresa como ellos quieran y para siempre independientemente de lo que hagas después", afirmaba el comentario de Consumerist que en pocas horas recibió más de 300.000 visitas.
Las novedades se extendieron rápidamente por la red social, donde al día siguiente ya se habían formado varios grupos de protesta con miles de miembros. Muchos usuarios decidieron darse de baja o retirar información privada.
El fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, anunciaba a última hora de ayer en el blog corporativo de la firma que la red social ha decidido volver a sus antiguos términos legales hasta que encuentren la manera de resolver la situación.
Anteriormente, la cláusula legal señalaba que, si el usuario decidía eliminar los contenidos publicados en Facebook, el control de la red social sobre ellos "expirará automáticamente", si bien la compañía podría mantener alguna copia en sus archivos.
"La próxima versión será muy diferente a la actual", explica Zuckerberg, que añade que la terminología será menos legal e intentará reflejar la filosofía de que son los usuarios los que poseen su información y controlan con quién quieren compartirla.
Igualmente, la red social ha creado un grupo llamado "Carta de derechos y responsabilidades de Facebook", diseñado para informar a sus miembros sobre los asuntos relacionados con asuntos legales de la red social.
En otro mensaje publicado el lunes en el blog de la red social, Zuckerberg insistía en que los términos de uso no se modificaron para tomar control de la información privada de sus usuarios, sino para reflejar mejor la forma en que éstos utilizan la página.
Así, si un miembro de Facebook se da de baja, los comentarios que haya realizado sobre, por ejemplo, las fotos de otro miembro de la red no desaparecerán sino que seguirán ahí.
"No hay ningún sistema hoy en día que me permita compartir mi dirección de correo electrónico contigo y, a la vez, me dé la capacidad de controlar con quién la compartes tú", escribió Zuckerberg sobre las realidades de Internet.
Esta no es la primera vez que la red social vive una ola de protestas por parte de sus usuarios. A finales de 2007, la introducción del programa Beacon generó lo que algunos llamaron la primera revolución en el país Facebook, que entonces sólo tenía unos 50 millones de habitantes.
Beacon informaba a los miembros de la red social de las actividades de sus contactos en otros sitios de Internet, por ejemplo, si adquirían "online" un billete de avión o reservaban un hotel.
Facebook defendió inicialmente esta herramienta publicitaria, pero las protestas por su intromisión en la intimidad acabaron convenciéndole de cancelar el programa.