CLARA R. FORNER
Los proyectos que se presenten para rehabilitar la Estación de Benalúa y destinarla a Casa Mediterráneo deberán prever un salón de actos "lo más grande posible", alcanzado incluso el aforo de 400 personas, además de otras salas paralelas. La ciudad contará así con otro espacio más con una amplia capacidad, que se sumará a otras ya en marcha como el auditorio de Campoamor o previstos como el Centro de Congresos.
El amplio aforo fue un de los requisitos que ayer planteó la directora general de Casa Mediterráneo, Yolanda Parrado, ante 180 arquitectos del ámbito internacional que se han interesado por participar en el certamen.
De momento, más de 120 arquitectos o gabinetes de arquitectura españoles y extranjeros se han inscrito en el concurso. Entre ellos figuran técnicos de Alemania, Italia e incluso Chile.
Los aspirantes pudieron visitar ayer en grupos el edificio antes de presentar los anteproyectos, entre los cuales se elegirá el definitivo en el mes de marzo.
Poco antes, en un acto celebrado en la sede del Colegio de Arquitectos de Alicante, Yolanda Parrado explicó a los aspirantes que "necesitamos la mejor idea" para este edificio que debe ser "innovador, polivalente y que represente a una institución de proyección internacional".
También apuntó que su confianza es que "sea un ejemplo de arquitectura que dé la bienvenida a la ciudad", además de ser un espacio "amplio y versátil", puesto que "albergará nuestra programación, pero también lo cederemos a otros organismos".
Por tanto, indicó, uno de los condicionantes que deberán cumplir las propuestas es el prever un salón "lo más grande posible", alcanzado incluso el aforo de 400 personas, además de otras salas paralelas. A preguntas de una de las aspirantes sobre la posibilidad de que incluya una biblioteca, Parrado señaló que "puede incluirla, pero nos decantamos más por una biblioteca-hemeroteca virtual, abierta a las nuevas tecnologías".
"Todas las instalaciones cumplirán la misión de proyectar qué es la diplomacia pública, esta herramienta de política exterior dirigida a los ciudadanos", agregó la directora general.
"Pretendemos construir un instrumento eficaz y necesario para impulsar el acercamiento político, económico, social, educativo, científico, cultural y humano entre los diferentes pueblos que bañan las dos orillas" del Mediterráneo, manifestó Parrado.
Por su parte, la directora de la oficina de concursos del Colegio de Arquitectos de la Comunidad Valenciana, Carmen Rivera, agradeció la oportunidad de recuperar un edificio importante para el municipio y de "intervenir en un edificio largamente reivindicado por el Colegio de Arquitectos de Alicante". El inmueble "dotará a la ciudad de muchísimo dinamismo".
Respeto al original
Casa Mediterráneo también valorará que el anteproyecto sea "respetuoso con los valores originales, históricos y artísticos del edificio", pero, a su vez, ha de ser un "ejemplo de arquitectura puesta al servicio del ciudadano, que promueva la sostenibilidad y el respeto al medio ambiente", teniendo en cuenta "el clima y la luz del Mediterráneo".
El plazo para presentarse al concurso finaliza el próximo día 20, mientras que las propuestas de intervención se podrán plantear hasta el 24 de febrero.
El jurado valorará "las propuestas que integren soluciones arquitectónicas y constructivas que supongan un mínimo consumo energético, un máximo aprovechamiento de los recursos naturales y el empleo de materiales y componentes que supongan un menor impacto medioambiental", apuntó un comunicado difundido ayer tarde por Casa Mediterráneo.
Asimismo, agregó, se puntuarán los anteproyectos que respondan a las "exigencias funcionales y tecnológicas actuales" pero a la vez "integren y recuperen valores específicos de la arquitectura vernácula mediterránea".
El jurado estará presidido por la propia Parrado y contará con Iñaki Ávalos, Victoria Acebo y Gigon Guyer, tres arquitectos que, según el citado comunicado, "se caracterizan porque la mayoría de sus obras proceden del ámbito de concursos de arquitectura y han sido ampliamente publicadas y difundidas en el ámbito internacional". Habrá un quinto miembro del jurado, que será seleccionado por los aspirantes.
Una vez que el jurado se pronuncie a lo largo del mes de marzo, el proyecto deberá estar redactado para el próximo septiembre y el arquitecto o gabinete ganador dirigirá las obras, que comenzarán a finales de este mismo año y se prevé que finalicen en 2012.
Una sede que se situará en un lugar simbólicoCasa Mediterráneo ha elegido la antigua Estación de Benalúa para situar su sede central por "su valor simbólico". "Situada junto al puerto mercantil, fue construida originalmente como parte de todo un trazado ferroviario, que pretendía unir todos los puertos del mar del litoral mediterráneo, desde Andalucía hasta Francia", indica el citado organismo en su documentación.
En la presentación ante los arquitectos intervino ayer Rubén Bodewing, experto en la Estación de Benalúa que se inauguró en 1888 y dejó de recibir pasajeros en 1974, cuando quedó sólo para mercancías. Poco después dejó de utilizarse y fue abandonada. Entre algunos datos curiosos, este vecino del barrio de Benalúa recordó la proximidad que tenía el edificio a la entonces playa de Babel, denominada así porque era un fondeadero al que llegaban muchos barcos que pretendían evitar pagar la aduana, lo que daba lugar a que allí se hablaran muchas lenguas, como en el Babel bíblico. Esta vocación internacional es la que tiene Casa Mediterráneo.