El alcalde, Alejandro Soler, descartó ayer la posibilidad de que la concejala de Hacienda y esposa de uno de sus cargos de confianza destituidos el lunes, Ángeles Avilés, pase a formar un grupo mixto. "Éste (el socialista) es un grupo serio, muy trabajador y no hay ningún motivo para pensar en esa especulación que hay quien quiere hacer creer". Como ya hiciera días atrás en declaraciones a este diario, Soler recordó que "los cargos de confianza están por ese motivo y por ese motivo, como contempla la Ley, se pueden realizar cambios. Eso es lo que se ha producido y no es cuestión de hacer más valoraciones sobre el tema".
El alcalde considera que estos ceses no deben ser "objeto de debate por parte de la ejecutiva local" que se reunirá esta misma semana. Soler afirmó que el PSOE "tiene una cultura democrática desde hace años y en una situación precongresual (como la que se vive estos días) puede haber diferencias, pero eso no tiene nada que ver con el trabajo municipal".
El alcalde y la concejal de Hacienda se vieron ayer las caras en la conocida como "reunión de maitines" de los concejales socialistas, que se celebra de manera diaria a las 8 de la mañana, y en las misma, según diversas fuentes consultadas no se habló de los ceses de los dos funcionarios de empleo. Al término de la misma, Alejandro Soler se entrevistó a solas con Ángeles Avilés en una reunión que duró unos diez minutos, en la que el alcalde habría pedido a la edil socialista explicaciones por sus declaraciones ambiguas sobre la creación de un grupo mixto en el Ayuntamiento de Elche.
Avilés habría dado garantías al primer edil socialista de que su intención no es crear un grupo mixto y le habría puesto de manifiesto que su situación es difícil, mientras Soler habría pedido a la concejal que se abstrajera de asuntos personales y transmitido que está satisfecho con su trabajo. La concejal, a su vez, habría solicitado a Soler que reconduzca la desagradable situación que ha creado, según diversas fuentes consultadas. Ángeles Avilés, visiblemente afectada, se limitaba ayer a señalar que "no es mi intención irme a ningún grupo mixto".
En el entorno de la concejal del PSOE se daba ayer por hecho que ésta acabará, más tarde o más temprano, como concejal no adscrita al grupo, votando con los socialistas. Sin embargo, la mayoría de los concejales socialistas consideran que el planteamiento de Avilés es fruto del malestar personal que tiene y que no lo llevará a la práctica. En el entorno del alcalde había división sobre qué hacer a partir de ahora. Mientras algunos ediles se decantan por una remodelación de competencias municipales que aleje a Avilés de un área de la importancia de Hacienda -una visión que compartiría Compromís, socios en el gobierno del PSOE-, otros concejales abogan por no tensar más la cuerda para que la concejal no dé un paso que nadie parece querer, que el grupo socialista se quede con 12 concejales. En los mentideros municipales ilicitanos ya se hablaba ayer de la edil Blanca González como recambio.
Ayer también se supo que Blanca González acudirá al congreso del PSPV, pese a no figurar en la candidatura aprobada por la asamblea local el sábado, como delegada de los grupos sectoriales de Educación, algo que sirvió para reavivar las críticas por parte de un sector de socialistas hacia el secretario general ilicitano, que consideran que debe dar explicaciones sobre el proceso que ha llevado a cabo y que debe bien dimitir como secretario general o nombrar un vicesecretario de la ejecutiva. Mientras tanto, en el entorno de Soler se recordaba que nada habría sucedido si no se le hubiera traicionado al movilizar un voto de oposición en la asamblea del sábado hacia una candidatura de consenso en la que estaban integrados María Teresa Sempere, Diego Maciá y Carlos González. Lo único que todas las partes tienen en común es la preocupación porque haya una deriva en la crisis interna que pueda propiciar la pérdida de la Alcaldía ilicitana.
LEGISLACIÓN
Dificultades para evitar el transfuguismo
La nueva lesgilación no permitiría que la concejal Ángeles Avilés constituyera un grupo mixto, salvo en el caso en el que fuera expulsada del grupo del PSOE, circunstancia que se descarta que se pueda producir. Si abandonara voluntariamente la disciplina del grupo socialista pasaría a ser edil no adscrita y, por tanto, no tendría las retribuciones de un grupo municipal, sino sólo las percepciones por asistencia a plenos y comisiones. Por otra parte, el Ayuntamiento consultó ayer sobre la legalidad de la destitución de Juan Caballero por estar de baja, concluyendo que es legal.