El Gobierno de Madrid ya le ha cobrado a la Generalitat los 19 millones de sanción impuestos por la Unión Europea (UE) a España por la ocultación de facturas de sanidad y por manipulación del déficit durante la etapa de gobierno del PP en la Comunidad. Cristóbal Montoro, de esta manera, desoye la petición del Consell de Ximo Puig y Mónica Oltra para que el Estado asumiera una carga económica que corresponde al ejecutivo anterior -ese desfase en las cuentas se remonta a la etapa de Francisco Camps- y aumenta la asfixia financiera de las arcas autonómicas. Así lo denunció el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, durante la sesión de control parlamentario de las Cortes, durante su respuesta a una pregunta de la portavoz del PP, Isabel Bonig, que le interrogó sobre los presupuestos del Consell para el ejercicio de 2017.

En tono serio y de reproche a los populares, Puig anunció una «mala noticia» y soltó que el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, había cobrado a la Generalitat esos 18,9 millones de la multa impuesta por la Comisión Europea gracias a la «nefasta gestión» del PP, todo ello contra el criterio del actual ejecutivo autonómico. Según precisaron fuentes de la Generalitat, ese dinero se ha descontado de la última transferencia realizada por el Ministerio de Hacienda a la Comunidad Valenciana dentro del modelo de financiación autonómica -las conocidas como entregas a cuenta-, envío que se produjo el pasado martes.

Durante la sesión de control parlamentario, el jefe del Consell también reveló que de inmediato va a nombrar a Francisco Pérez, director del Instituto de Investigaciones Económicas, como representante de la Generalitat para la reforma de la financiación; ofreció ampliar la reforma del Estatuto para incluir temas que «mejoren» la vida de los ciudadanos; y se comprometió a crear una agencia tributaria valenciana.