30 de enero de 2016
30.01.2016

Obligados a la refundación total del grupo municipal

Con todos los ediles suspendidos de militancia el futuro de la agrupación local pasa por la renovación

02.02.2016 | 01:14

Situación inédita. La imputación de todos los concejales del grupo municipal popular abre escenarios desconocidos en la historia del consistorio. En el supuesto de que renunciasen a su acta, correrían los nombres de la última lista electoral.

Rita Barberá seguramente no podría imaginar cuando en la campaña electoral de 2015 anunció una renovación del grupo municipal hasta donde iba a llegar este proceso. La operación «Taula» ha dejado imputados (investigados) al menos a 20 concejales del PP y otros 30 asesores de la época del gobierno de Rita Barberá, un hecho sin precedentes en la historia del ayuntamiento democrático ante el que se abren varios posibles escenarios. Con todos los concejales del PP imputados y, aplicando la disciplina de Génova que ayer además disolvió el partido a nivel local, suspendidos de militancia el futuro del grupo municipal del PP pasa forzosamente por una renovación.

Puede suceder, según las fuentes jurídicas consultadas, que los ediles del PP suspendidos de militancia decidan mantener el acta de concejal, algo que podrían hacer pero que les obligaría a pasarse al grupo de los «No Adscritos», lo que antes era el Grupo Mixto.

Los concejales mantendrían el cargo pero con menor asignación económica, al no pertenecer a una de las formaciones elegidas directamente por los ciudadanos, y con menos competencias, aunque mantendrían el sueldo cercano a los 67.000 euros anuales que tienen los ediles del «cap i casal».

Un pelotari, o la cuñada de Novo

En el supuesto de que los concejales renunciasen a su acta, el grupo municipal del PP, que en la actualidad tiene diez de los 33 concejales del Ayuntamiento de Valencia, se aplicaría la ley de Régimen Electoral por la cual correrían los nombres de la última lista electoral. En el supuesto de que no hubiera suficientes suplentes para cubrir los diez puestos vacantes de los concejales imputados, el partido podría llamar a cualquier ciudadano no electo, mayor de edad y no incapacitado, para ocupar el cargo.

En el Ayuntamiento de Valencia se han dado bastantes casos de renuncias desde la del socialista Aurelio Martínez hasta la de Jorge Bellver y Marta Torrado. En la mayoría de los casos para asumir otro cargo público, salvo Alfonso Grau, que tuvo que marcharse por su imputación en el caso Nóos.

Sin embargo, el escenario de una renuncia de tantos concejales no se había producido nunca. La candidatura de Rita Barberá en las pasadas elecciones municipales la componían 33 miembros (y tres suplentes), de los cuales 10 están imputados y suspendidos de militancia. Son Alfonso Novo, Beatriz Simón, Vicente Igual, Mª Ángels Ramón-Llin (cuya portavocía de grupo apenas le ha durado un día), Cristobal Grau, Felix Crespo, Lourdes Bernal, Alberto Mendoza y Mª Jesús Puchalt. Eusebio Monzó, el fichaje estrella de Rita Barberá en los últimos comicios, es el único que no ha sido imputado. Monzó, sin embargo, ex alto cargo del PP fue uno de los cesados por la línea roja del Gobierno de Alberto Fabra.

El partido tendría que echar mano de los 26 miembros de la candidatura de Barberá que no entraron para refundar el partido. Sin embargo, no todos dan el pérfil pues incluso entre ellos hay varios imputados, como los ex concejales Vicente Aleixandre, Ana Albert y Mª Irene Beneyto, así como los asesores Carlos Mundina, Alejandro Fernández-Checa y Visi Boquer. Así apenas quedarían 17 miembros de la lista, incluidos los suplentes, para formar el nuevo grupo, la mayoría presidentes de las juntas de distrito, el pelotari Tino Bendicho (que iba el 32 en la lista de Barberá), Paula Llobet, directora de Innovación de la Fundación Inndea y cuñada de Alfonso Novo, y el propio Eusebio Monzó.

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