La Universidad de Alicante ha instalado luminarias led en la zona de expansión del campus de San Vicente, una tecnología que le permitirá reducir el consumo energético en un 55%, además de rebajar a la mitad las emisiones a la atmósfera de dióxido de carbono y azufre. La UA se convierte así en una de las primeras universidades españolas en apostar decididamente por el ahorro energético y el desarrollo sostenible con la colocación de un alumbrado que evita también la contaminación lumínica de las farolas de vapor de sodio tradicionales, ya que permite dirigir la luz para iluminar únicamente la zona deseada.
Las 47 luminarias, suministradas por la empresa Lidolight Saving Energy, con sede en Yecla, se han instalado en el perímetro del edificio y de las nuevas naves de los Servicios Técnicos de Investigación de la Universidad de Alicante. El inmueble se encuentra integrado en el Parque Científico de la UA, en la zona de crecimiento del campus de San Vicente.
El uso de tecnología led permitirá a la UA reducir en un 55% aproximadamente el consumo de energía eléctrica, ya que las farolas empleadas en esta zona gastan en total 2.286 euros al año frente a los 4.907 de las convencionales. Así, la Universidad ahorrará 2.620 euros anuales sólo con la instalación de estas 47 unidades. Las luminarias Led de Lidolight tienen una vida útil de más de diez años frente a los dos que suele durar una bombilla de vapor de sodio, por lo que la UA pagará 26.200 euros menos en una década. Además, rebajará el coste de mantenimiento de la instalación.
Por otro lado, estas farolas emitirán un total de siete toneladas de dióxido de carbono anuales frente a las trece de unas convencionales. Este producto, que tiene una calificación energética de clase A, está fabricado con materiales reciclables y no contaminantes y cumple la nueva normativa europea sobre ahorro energético y contaminación lumínica que entró en vigor el pasado 1 de abril.
Las luminarias disponen de un circuito interno de transmisión eléctrica que permite que sigan funcionando aunque falle uno de los leds, evitando así el apagado completo de la luminaria. Asimismo, emiten una luz más blanca, lo que permite visualizar mejor las formas y colores frente a la luz anaranjada de las luminarias de vapor de sodio.