Cualquier cambio acontecido en la vida siempre viene acompañado por la incertidumbre. Esta realidad no escapa a ningún ámbito, y mucho menos al laboral. Desde hace medio año los trabajadores de la Autoridad Portuaria de Alicante asistimos a uno de los principales cambios de los últimos doce años, un cambio en la persona que la dirige, su presidente. Tras la salida del Sr. Flores como honorable conseller, muchos recibimos con júbilo la designación de D. Sergio Campos como nuevo presidente, sobre todo por ser una persona con una trayectoria profesional intachable siempre vinculada al puerto de nuestra ciudad. Ahora bien, pasado este periodo de incertidumbre empezamos a comprobar que las cosas prácticamente no han cambiado, refiriéndonos siempre al ámbito de las relaciones laborales en la Autoridad Portuaria.
Las formas son tan importantes como el fondo y a lo largo del periodo presidencial del Sr. Flores, éstas se perdieron en más de una ocasión. A lo largo de sus cerca de doce años de mandato se gestó la mayor separación entre aquellos que trabajan regulados por un convenio colectivo y los empleados excluidos de él, que conforman el denominado cuerpo directivo. Nunca antes se había marcado tanto la diferencia y puesta ésta en relieve. Nunca antes se había tratado a todos los trabajadores de convenio de una forma tan despreciable. Y es que son las políticas de recursos humanos las que hacen a las personas. Los trabajadores y trabajadoras de esta Autoridad Portuaria estamos hartos de dichas políticas. Políticas de exclusión y diferenciación, políticas encaminadas a separar y romper aquello más preciado y que al mismo tiempo nos hace fuertes, la unión y la unidad de acción.
Dicho motivo me lleva a publicar de nuevo una reflexión en voz alta dirigida en primera persona a nuestro nuevo presidente; le rogamos abiertamente tome cartas en el asunto de inmediato. Le pedimos encarecidamente que reconduzca u obligue a hacerlo a quien corresponda las formas en el trato humano y social con sus empleados. Exigimos poder debatir abiertamente nuestros posicionamientos sin ser criminalizados a la primera de cambio. Queremos un cambio de relaciones. Necesitamos un diálogo fluido y constante en la negociación de condiciones laborales y acuerdos de empresa. Y lo queremos porque todo ello se hace necesario para mejorar nuestra calidad de vida y el buen ambiente laboral.
Nada mejor para explicar las cosas que poner unos simples ejemplos, solo unos pocos de los muchos que se podrían citar: ¿son buenas maneras que se desoigan las peticiones y reclamaciones reiteradas de los trabajadores? ¿Acaso es decente considerar un lastre para obtener una plaza de mayor cualificación dentro del cuerpo directivo el hecho de que un compañero de dentro de convenio desarrolle a la perfección su trabajo, contraviniendo de esta forma algo tan básico y esencial como la igualdad de oportunidades? ¿Es ético malmeter entre compañeros, amigos e incluso familiares con mentiras y falsedades a cuenta de unos míseros pluses? Y aún más, ¿es estético asistir sorprendidos al sorteo público y publicitado de productos y obsequios varios entre los miembros del cuerpo directivo cuando esos bienes se obtienen gracias al esfuerzo y la colaboración de todos?
Créame, Sr. presidente, estamos hartos; hartos de ver que las cosas no cambian, e incluso si me apura se recrudecen. Hartos de comenzar a ser invisibles para ustedes abiertamente preocupados por los plazos de la salida de la Volvo o los problemas incitados con la ampliación de las instalaciones portuarias. Hartos de ser plato de segunda y los grandes olvidados del Puerto. Hartos de ser sólo llamados a actuar cuando los problemas crecen y alguien tiene que salir a salvar los muebles. Hartos de tantas y tantas cosas, que estamos tocando fondo. Y los fondos son tan importantes como las formas. Para lo que quiera, estamos a su entera disposición.
Francisco Javier Pérez García es presidente del comité de empresa de la Autoridad Portuaria de Alicante.