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ara el jueves 26 de julio estaba convocado pleno ordinario en El Campello. Era el primero de la nueva legislatura y en su orden del día habían puntos tan importantes como el expediente del nuevo cementerio (no la ampliación del existente como algún seudo periódico gratuito escribió, quizá intentando distraer interesadamente a los lectores);. También se incluían temas como la adquisición de terrenos para ampliaciones educativas y otros de diverso interés.
Pues bien, en estas estábamos cuando el día anterior, miércoles 25 de julio, se nos convoca de urgencia a una junta de portavoces para comunicarnos que esa primera convocatoria se debía suspender pues el Señor Alcalde, Juan Ramón Varo, había sido convocado, en su calidad de diputado provincial, a un pleno de la Diputación Provincial que coincidía en fecha y hora con el del Ayuntamiento. Ni que decir tiene que el Alcalde antepuso los intereses de la corporación provincial a los de sus vecinos, los que le votaron y los que no lo hicieron.
En esa junta de portavoces, todos los grupos de la oposición le recordamos al portavoz del equipo de gobierno nuestra propuesta de que los plenos municipales, al menos los ordinarios, se continuaran convocando, como desde hace muchos años, el último jueves de cada mes, a las 20.00 horas y no a las 12.00 horas como habían decidido ellos, ya que además de ser menos accesibles a los ciudadanos, se podría producir con frecuencia este tipo de incompatibilidad horaria entre Ayuntamiento y Diputación.
El caso es que por ser una convocatoria reglada hubo que ir a 2ª convocatoria, establecida ésta para el lunes 30 de Julio, y ahí es donde se produjo una situación que desembocó en el abandono de todos los grupos de la oposición del pleno. Y es que una vez empezado éste, Varo pidió un receso para poder ir a la inauguración de un tramo de tranvía entre El Campello y la Vilajoiosa. Es decir, que el Señor Alcalde y todo su grupo municipal tenían que acudir a rendir pleitesía al conseller y dar cuenta de un buen aperitivo en un acto que, en teoría, se debería haber celebrado en la Vilajoiosa, puesto que el tramo inaugurado es para dar servicio a esa localidad. Pero claro, allí ya no ostentan el poderÉ.
Si tenemos en cuenta que a los grupos de la oposición no se nos comunicó nada del susodicho acto hasta el momento en que los señores y señoras concejales del equipo de gobierno abandonaron el salón de plenos como poseídos por el diablo en busca del canapé perdido y de la bendición del conseller y que, entre unas cosas y otras, nos tuvieron casi dos horas de plantón en medio de una sesión plenaria, decidimos elevar nuestra protesta abandonando el pleno, por la falta de respeto no sólo hacia nuestras personas, sino también a los miles de campelleros a los que representamos. No podemos consentir que a las primeras de cambio aflore la prepotencia y las malas formas de las que hacen gala. No iba en ese sentido el discurso de investidura del Alcalde, ni nosotros esperábamos que apareciera el verdadero Varo tan rápido (al menos no antes de los 100 días que nos pidió);.
Ahora resulta que después de despreciarnos, engañarnos y pisotear nuestros derechos, sale el vocero de turno y encima nos acusa de incoherentes, de hacer chiquilladas y de no hacer nuestro trabajo, para justificar las formas y las maneras de gobernar de su amo, además de eludir su responsabilidad como portavoz del equipo de gobierno al esconder información a la oposición.
Porque, Señor Portavoz, Juan José Berenguer, sabe usted perfectamente que el control de la gestión municipal donde se hace es en el trabajo diario de fiscalización y en las múltiples comisiones, mesas y reuniones de trabajo que se realizan a lo largo del mes, para luego todo ello culminar en la aprobación plenaria. Es decir, que cuando un expediente llega a pleno, prácticamente ya están todas las posiciones claras. Hágase un favor y también a los ciudadanos, cuando hable no sesgue la información, cuente las cosas como son y no como quiera que se le entiendan.
Por cierto, Juan José Berenguer, y a modo de conclusión, he de felicitarle porque, en la versión parcial de los hechos que cuenta en prensa, además de justificar lo injustificable, se muestra inteligente pasándole el «marrón» de este asunto al Señor Alcalde al manifestar que ya el jueves 26 de Julio tenían conocimiento de la inauguración del tramo del tranvía y afirmar que fue el alcalde el que le dio la orden de silenciarlo hasta el lunes. Quiero pensar que supuestamente, así tendrían tiempo de pensar la estrategia a seguir para justificar una segunda «espantà» del pleno y salir airosos de una situación delicada.
Por último, Señor Varo, si como leí en prensa el lunes a las 9.00 horas tomaron la decisión de empezar el pleno y acto seguido hacer un receso, porque la suspensión no era legalmente posible, ¿por qué ni siquiera entonces nos lo comunico ni a mí y ni al portavoz del PSOE cuando nos saludamos a las 11.00 horas Y de todo esto, ¿qué opinan el resto de concejales del PP ¿Opinan
Toni Calvo
es regidor del BLOC en El Campello.