23 de septiembre de 2017
23.09.2017
Opinión

Ahora o nunca

25.09.2017 | 00:14

El próximo jueves 28 de septiembre se va a someter en el pleno del Ayto. de Alicante una votación para una propuesta presentada para que Alicante organice los III Juegos Europeos en el 2023. Leyendo comentarios que ya se han vertido referentes a esta propuesta, los negativos son los que se refieren a que nadie conoce estos Juegos Europeos. Y eso es evidente, puesto que son de reciente creación ya que el primero se celebró en 2015 (Bakú, capital de Azerbaiyán) y el segundo será en Minsk (capital de Bielorrusia) en 2019.


Cabe recordar que en 2005 Almería albergó los Juegos del Mediterráneo y Tarragona los organizará el año que viene en 2018. Si hacemos una breve comparativa entre los Juegos del Mediterráneo y los Juegos Europeos, podemos comprobar que en los Juegos del Mediterráneo participan 23 países (España, Italia, Francia y Grecia además de todos los países del norte de África) y en los Juegos Europeos serán 50 países de toda Europa los que participan en esta competición.


Y ya con datos en la mano, podemos decir que el número de deportistas que participarán en los Juegos Europeos sobrepasa los 6.000, además de 2.000 oficiales entre entrenadores, directivos y jueces. La nada despreciable cifra de 1.000 periodistas que suelen cubrir este tipo de competiciones serán los responsables de proyectar la imagen de Alicante al máximo nivel internacional. El número de visitantes que pueden venir a presenciar in situ los Juegos Europeos puede sobrepasar la cifra de 300.000.


Los Juegos Europeos constituyen en pequeña escala 23 Campeonatos de Europa en las diferentes modalidades olímpicas tanto masculinas como femeninas. Obviamente, y al igual que en unos Juegos Olímpicos y Juegos del Mediterráneo, los Juegos Europeos contarían con sub-sedes en diferentes poblaciones de la provincia de Alicante.


La importancia de celebrarse justo un año antes de los Juegos Olímpicos de París 2024 hace todavía más atractiva esta competición porque a buen seguro será utilizada por muchas federaciones internacionales como gran competición para conseguir la clasificación para París 2024.


En lo que respecta a las instalaciones deportivas que se deberán utilizar, está claro que las ya existentes y seleccionadas por el Comité Organizador deberán sufrir una importante remodelación, así como la construcción de varias instalaciones en función de las necesidades. Este será el gran legado que nos dejen los Juegos Europeos, además de la proyección Internacional de Alicante.


Presupuestariamente, y si tomamos como referencia los Juegos del Mediterráneo de Almería y Tarragona, el presupuesto está repartido en cinco partidas claramente definidas: Gobierno de España a través del Consejo Superior de Deportes; Gobierno Autonómico (Junta de Andalucía para Almería, y Generalitat para Tarragona); Diputación Provincial; ayuntamientos y finalmente patrocinadores privados.


Lo que se va a votar este jueves es si Alicante prepara su candidatura para llegar a ser elegida sede de los III Juegos Europeos del 2023. Para ello deberá pasar varias y complicadas cribas hasta que pueda resultar la vencedora entre otras candidaturas europeas.


Sin embargo, y a modo de reflexión, lo que realmente se decidirá en el Pleno de este jueves no es ni más ni menos que una declaración de intenciones de nuestros políticos: o bien si quieren que Alicante construya un nuevo futuro deportivo en la ciudad, o bien que siga como está.


Lo dicho, ahora o nunca.

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