26 de agosto de 2017
26.08.2017
Tribuna

Escondidos en la cueva

26.08.2017 | 02:10

Nos encontramos a pocos días del inicio de un curso escolar irremediablemente marcado por el limbo premeditado que nos han dejado el conseller de Educación, Vicent Marzà, y el presidente del Consell, Ximo Puig, que para desgracia de los padres de esta provincia hoy gobiernan nuestra Comunitat.


¿Qué intenciones tiene el señor Marzà? ¿Por qué no acata este conseller irresponsable la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana? ¿Por qué deja que toda la responsabilidad recaiga en los directores de los centros? ¿En qué va a consistir ese «plan B» que ya nos anunció?


Ni padres, ni directores, ni equipos docentes saben realmente qué va a ocurrir con la educación de nuestros hijos. No sabemos qué libros se van a utilizar, ni cuál va a ser la lengua vehicular en la que se van a impartir las asignaturas, ni cómo van a quedar las titulaciones. No sabemos absolutamente nada. Incluso los colegios no tienen una programación clara ni tiempo material para realizarla para el inicio de curso. Por el contrario, lo que sí sabemos es que tenemos a un conseller de Educación y a un presidente de la Generalitat Valenciana escondidos en una cueva intentando hacer legal lo que el tribunal ya ha dicho que es discriminatorio.


Para desgracia de los padres, profesores, directores y alumnos nos gobierna un Consell irresponsable al que poco le importa la incertidumbre y el desasosiego de miles de familias de nuestra provincia. Su verdadera intención no es otra que utilizar las administraciones públicas y, en este caso, las aulas donde nuestros hijos estudian como herramienta y arma política. La provincia de Alicante merece más que un puñado de políticos sectarios cuya prioridad no es la enseñanza «pública y de calidad» que nos vendieron sino una enseñanza diseñada, cortada y cosida siguiendo sus principios ideológicos. Me resulta, como mínimo, lamentable que los padres tengan que plantear «medidas» para convencer a este Consell de una vez por todas de que la imposición no es el camino y que los que gobiernan, sean del partido que sean, lo deben hacer por igual para todos y cada uno de los ciudadanos que formamos parte de esta provincia y de esta Comunitat.


Por estas razones, y siguiendo nuestros propios principios básicos, desde el Partido Popular de la provincia de Alicante seguiremos luchando y apostando por una educación basada en la libertad como principio fundamental de nuestro Estado de Derecho. Una libertad que defiende por igual la elección, sin imposiciones ni chantajes, de la lengua vehicular por parte de los padres, ya sea el castellano o el valenciano y también una libertad que permita la elección del modelo educativo que queramos para nuestros hijos.


Ante la clara incapacidad y falta de voluntad de hacer cumplir este principio fundamental que los padres están exigiendo, le pido a los señores Marzà y Puig que, por el bien y por el futuro de nuestra tierra, se queden definitivamente en la cueva en la que han permanecido escondido últimamente. El actual conseller no ha dado la talla, no está a la altura de las circunstancias, no está preparado para escuchar lo que los ciudadanos le han pedido en la calle y no es el conseller de Educación que esta provincia y que nuestra Comunitat demanda, necesita y merece. Con todo lo malo que ha sido, casi es peor que el presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, no le haya criticado ni reprendido. Del presidente solo ha tenido palabras de aliento y respaldo a una gestión que es ilegal, doctrinaria y sectaria.


Ambos están al borde de desobedecer la orden de un tribunal, una situación que hasta podría tener consecuencias penales. Y parece que poco les importa que el desafío del poder ejecutivo al judicial sea una cuestión secundaria frente a sus prioridades de imponer el valenciano como símbolo de un utópico País Valenciano disgregado en comarcas con el que sueñan.


Estos son sus principios, la razón de su gestión, ni los padres ni la educación de nuestros hijos. Ni ellos ni nosotros nos lo merecemos. El Partido Popular no callará su voz ante sus desplantes y desafíos, estamos con la libertad de las familias y los padres; con el Estado de Derecho y con el futuro de nuestros hijos. Esas son nuestras prioridades. Nosotros no nos escondemos en cuevas ni despachos, saldremos a la calle si es necesario porque nuestra obligación está con los padres y madres que han visto conculcados sus derechos. Pueden contar con nosotros.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine