17 de agosto de 2017
17.08.2017
Artículos de broma

Gobernante indeseable

17.08.2017 | 02:26

Hay mil razones para considerar al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, un gobernante indeseable pero como es asunto político siempre habrá quien encuentre otras mil para considerar más indeseables a los que se le oponen.


Aunque no gusten los opositores, no tiene pase el calco venezolano de la política de negociación con presos políticos que practica desde hace medio siglo la Cuba de los hermanos Castro porque un gobierno represor es una máquina que puede fabricar y encarcelar cuantos opositores quiera. Esto debería recordarlo José Luis Rodríguez Zapatero cuando va como político a negociar, sin necesidad de parecerse a Felipe González, cuando vuelve como político de sus negocios. A la izquierda, esta política debería causarle mala conciencia.


Hay mil razones por las que Maduro es inaceptable para una cabeza de izquierdas pero una sola es definitiva: anda diciendo que Hugo Chávez, el fundador del movimiento bolivariano, su antecesor y maestro, se le aparece en forma de pajarito. No se le apareció una vez, sino dos, y le bendijo y le dijo que Chávez estaba lleno de amor a la lealtad de su pueblo.


Esa mierda a la que llama «espiritualidad» inhabilita a Maduro para una cabeza de izquierdas. Si lo cree de verdad porque hay que desconfiar de los políticos que sufren visiones y apariciones y no vale reírse de que Dios le pidiera personalmente a Bush jr. que acabara con la dictadura de Irak y tomarse en serio el pajarito de Maduro.


Y, peor, si Maduro usa al pajarito para engañar a la buena gente también está invalidado para una cabeza de izquierdas porque sobran patrañas con pajaritos, sean el alma del expresidente de Venezuela o la tercera persona del Dios uno y trino.

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