29 de julio de 2017
29.07.2017
Opinión

El fin de las siglas

30.07.2017 | 04:11

A falta de que comience el baile de partidos oficiales, con el Real Madrid y el Barcelona de «bolos» disfrutando del «american way of life» y media España trasnochando para ver a los dos grandes del fútbol español haciendo proselitismo de la cultura balompédica cual plan Marshall en los Estados Unidos, el picante del verano ?y ya van unos cuantos? está en las idas y venidas de futbolistas. Claro está, al margen de la situación judicial de Villar, junior y Padrón. Ahora el mercado se convulsiona por los hipotéticos traspasos de Mbappé y Neymar.


Con unas cifras mareantes, son pocos los que aciertan a concretar lo que, por ejemplo, le costará al Real Madrid hacerse con la joven perla francesa. Que si 150 millones y otros 30 por objetivos, que si 160 y otros 20 dependiendo si el chaval juega el Mundial, es «Bota de Oro», gana títulos o anuncia muchas cuchillas de afeitar... Vamos, que la cosa puede andar por 180 millones, un precio que en la planta noble merengue parece desmesurado. Hay que negociar. Aunque en la capital hay quien pone en la mano en el fuego e insiste en que Mbappé se vestirá de blanco esta temporada. Y eso que el Mónaco dice que «no, no, no» a la salida de su estrella, al que quiere ampliar el contrato.


Su aterrizaje en la capital prácticamente obligaría al Real Madrid a acabar con la BBC ( Bale, Benzema y Cristiano), salvo que Zidane se viera capaz de lidiar con la situación y convencer al chaval de que con su política de rotaciones iba a tener los minutos que exige para estar con Francia en el Mundial de Rusia.


En este punto parece claro quién sería el sacrificado una vez que el enfado de Cristiano y su amenaza de irse de España por sus problemas con Hacienda se quedara en una pataleta, y que el club quiera renovar a Benzema. Sería Bale quien dejaría un hueco para el galo. Y más ahora que Mourinho ?que va y dice que prácticamente tuvo que ponerse de rodillas e implorar para que le dejaran poner fin a su etapa como entrenador del Real Madrid? le ha hecho un par de guiños a Bale.


Mientras, en Barcelona tampoco están las cosas muy claras con Neymar salvo su cláusula de rescisión (222 millones) y los 40 millones de comisión destinados a que el padre convezca al hijo para cambiar las Ramblas por los Campos Elíseos. Neymar calla y no aclara lo que hará. Habla Piqué a través de las redes sociales, dice que su colega «Ney» se queda y horas después el futuro «molt honorable» de Camp Barça, con cara de pocos amigos, dice que sólo era una opinión personal y que su colega es un niño de 25 años que no tiene las cosas claras. Y es que con 40 millones ?más la ficha del nene? por el medio en Brasil no hay bromas.


La vida sigue, esta madrugada el Real Madrid y Barça jugarán en Estados Unidos para recaudar fondos y la BBC y MSN ( Messi, Suárez y Neymar), esas siglas que dan tanto juego en los titulares, en peligro de desaparecer. Habrá otras, puede que BMC y MS ¿?, pero ya no será lo mismo.

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